Cuando un niño nace


Jorge J. Pastor Mut


Cuando un niño nace la creación se alegra, las olas dan palmas, los árboles se agitan, la tierra canta y el cielo brilla. Una vida viene al encuentro de la vida con la mano extendida dispuesta a recibir y dar .

Cuando un niño nace, el milagro se produce. Algo sobrenatural sucede entre esos dos elementos de la mujer y el hombre; misterio, realidad sublime que no es mero accidente, es vida, es trascendencia y reflejo de eternidad.

Cuando un niño nace, mucho ha ocurrido en ese lugar especial en el cuerpo de la madre donde se formó la vida. Meses gestó y desarrolló, día a día hasta llegar el tiempo oportuno, el momento señalado que vio la luz del alba al tocar la tierra bendecida .

Cuando un niño nace, muchas ilusiones hay, llantos también, sonrisas y muecas tal vez. Aquí está, queriendo mamar, buscando amor, necesitando paz, reclamando felicidad. ¿Quién estará junto a la maternidad?.

Cuando un niño nace, persona es, conforme a la imagen del Creador. Aquí llegó, en una hora, un lugar, sin llamar, sin querer venir, sin ser deseado tal vez. Un ser digno acaba de irrumpir a esta humanidad, nadie lo puede despreciar, muchos le amarán .

Cuando un niño nace, ¿qué será de él?. Camino largo o corto. No lo sé. Tal vez no llegue a caminar o larga vida vivirá. ¿Llena? ¿vacía?. Alguien acaricia su piel, alguien camina junto a ese nuevo ser, alguien invertirá su vida con bondad y generosidad.

Cuando un niño nace, comienza la aventura con luces y tinieblas en un mundo apasionante. Habrá que plantar, regar, recoger, tirar y en cada jornada descubrir que en las cosas sencillas y escondidas está el secreto de vivir. En cada semilla germinarán las flores que perfumarán la vida.

Vive niña, niño, ser sin igual, incomparable y con estela de eternidad. Camina por la vida, entre hierbas y espinos que forjarán tu identidad. Y aún cuando el dolor y la maldad te hagan daño y heridas produzcan, recuerda que siempre habrá alguien a tu lado llenando tu corazón y regalando paz.

Sin sabores, amarguras, desprecios y soledad te harán compañía e inundarán el bienestar. Y una mano amiga se extenderá detrás de una puerta oscura, entre abierta, para darte una caricia y un trozo de pan.

Si, cuando un niño nace, se abre una partitura por estrenar, llena de melodías, ritmos y armonía para la humanidad.

Jorge J. Pastor-Mut
Pastor evangélico.
Dénia, España. 29 de junio de 2021.
Usado con permiso del autor.

Desde lo más profundo


Autor: Pbro. Delvis José Acuña Consuegra


La frase “¡Tocar fondo!” se ha vuelto popular entre los cubanos. Puede traducirse como No hay más nada que hacer, todo se acabó, esto es el colmo, o simplemente, llegó a su fin, apaga y vamos. Cualquiera de sus variantes, estas expresiones denotan la triste realidad por la que está atravesando una persona, familia o grupo de personas. La situación puede ser de índole espiritual, emocional, problemas de enfermedad, sean propias del individuo o del entorno que le rodea. Es entonces cuando los seres humanos sienten un hondo pesar interior, como una apretazón en el pecho, con taquicardia, respiración acelerada y un fuerte dolor de cabeza. Los síntomas pueden llegar a tornarse tan insoportables como la causa misma que originó el conflicto, sin que se perciba un cambio, una salida o una solución definitiva.

¿Te ha pasado eso alguna vez? ¿Has vivido una experiencia similar? ¿Cuándo fue la última vez que tocaste fondo? ¿Puedes recordar cuál era el problema que estabas enfrentando y cómo fue que hallaste una salida? ¿O es que todavía no has podía contemplar la luz al final del túnel?

Hoy quiero mostrarte a una persona que cayó en lo más bajo. Lo echaron en el fondo del mar. Llegó a tocar fondo. Se encontraba, nada más y nada menos, que en lo más profundo. Su estado era deprimente, se sentía culpable (y con razón) por lo que había hecho, estaba solo y nadie lo podía socorrer, su vida estaba en peligro de muerte, ya que, literalmente, había ido a parar al fondo del océano. Jonás era un profeta de Dios que, por su desobediencia a la Palabra de Jehová de ir a proclamar en Nínive un mensaje de arrepentimiento, escogió huir de la presencia divina, para dirigirse a la ciudad de Tarsis, en sentido contrario a su destino original. Tras una tormenta desatada en el mar por vientos repentinos, los marineros a cargo de la embarcación conocieron de la confesión del profeta de Dios y que por causa de ese hombre sufrían los embates de la gran tempestad. La tripulación desesperada clamó a Jehová (el Dios de los cielos, que hizo el mar y la tierra, el Soberano que hizo todo como ha querido). Temieron aquellos hombres a Jehová con gran temor y ofrecieron sacrificio a Jehová, e hicieron votos. Solo se aplacó la tormenta cuando tomaron a Jonás y lo echaron al mar. ¡Jonás se hundió hasta lo más profundo y entonces, oró a Jehová su Dios desde el vientre del pez! Esto nos enseña que:

Aun en el fondo, cuando clamas a Dios en arrepentimiento y fe, sabes que experimentarás la salvación del Señor.

¿Qué se puede hacer desde lo más profundo para alcanzar la salvación del Señor?

Desde lo más profundo, eleva un clamor al Señor para que te escuche.

            Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez, y dijo: “Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; desde el Seol clamé, y mi voz oíste. Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, y me rodeó la corriente; todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí”

Jonas 2:1-3

Orar, puede que sea lo único a hacer cuando no hay más nada que hacer, sin que deje de ser lo más importante y lo primero que se tenga que hacer siempre. La Biblia dice que debemos orar sin cesar. Jesucristo enseñó sobre una parábola sobre la necesidad de orar y no desmayar. Esta es la confianza que tenemos en Él (y que nos asegura el Nuevo Testamento), que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye, y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Muy fácil decirlo de labios para afuera cuando simplemente observamos los problemas que otros enfrentan. Claro, no estamos en su pellejo. No somos nosotros los que nos estamos ahogando. Sí, porque tú no has tenido que pasar por esto. Ahí es cuando se aplican las sabias palabras de Jesús en el Sermón de la Montaña: “Más tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”    (Mateo 6:6). En lo más profundo, solo estás tú elevando un clamor al Señor para que te escuche y te ayude.

Jonás invocó en su angustia a Jehová, y el Señor le oyó. Desde el abismo más profundo clamó, y supo que Dios había escuchado su voz. A pesar de que conocía bien la razón por la que había ido a para ahí, y que Dios lo había echado a lo profundo, en medio de los mares, donde le rodeaba la corriente y todas las ondas y las olas de muerte lo sacudían de un lado a otro; el profeta clamó a Dios desde lo más profundo, y Dios oyó su oración.

            ESTE ES EL CLAMOR DE UN PROFETA DE DIOS

“Señor, clamo a ti en mi desesperación porque Tú tienes la respuesta. Desde lo más profundo te doy gracias por oírme y hacerme comprender mis errores al desviarme del centro de Tu Voluntad. Hoy puedo reconocer que me amas y te interesas por cada detalle de mi vida. Amén”.

¿Qué más se puede hacer desde lo más profundo para alcanzar la salvación del Señor?

Desde lo más profundo, acuérdate de la presencia del Señor.

Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; mas aún veré Tu Santo Templo. Las aguas me rodearon hasta el alma, rodeóme el abismo; el alga se enredó a mi cabeza. Descendí a los cimientos de los montes; la tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; mas Tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío. Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, y mi oración llegó hasta ti en Tu Santo Templo

Jonas 1: 4-7

Si al inicio de la oración de Jonás, dirigió su mirada hacia arriba, lo celestial y lo divino, ahora hace una introspección y habla consigo mismo. ¿Se estará volviendo loco o habrá perdido la cabeza? Todo parece indicar que tragó mucha agua salada, se mareó demasiado o no puede aguantar más tiempo en el vientre del pez. Lo que resulta curioso en esta historia es que, en su oración, el profeta tiene una conversión sincera con Dios. En lo más profundo del océano, hace un análisis verdadero del problema, donde se declara culpable de escapar de la presencia de Dios y desobedecer su Palabra, derrama su alma en completa humillación y arrepentimiento, confiesa su condición de pecado y de maldad, confía en la misericordia divina, se acuerda de las promesas del Señor y busca volver a encontrarse en la presencia del Señor, en Su Santo Templo.

Cuando una persona se encuentra en lo más profundo, lo más sabio es elevar un clamor para que Dios le escuche y acordarse de la presencia del Señor. Quizás no veamos la respuesta que deseamos al instante, pero estoy convencido que Dios nunca faltará para socorrernos. Él nos perdona, espera que regresemos como hijos pródigos a casa, venda nuestras heridas, sana nuestras dolencias, rescata del hoyo nuestras vidas y si el pecado nos aleja de su presencia, nos reconcilia con Él por medio de Su Hijo Jesucristo.

En su oración de confesión, el profeta expresa a Dios estas palabras: Tú sacaste mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío. Descubrí en mi estudio personal de la Biblia que es la única vez que Jonás llama a Jehová como Dios Mío. Luego de acordarse de la presencia de Dios y suplicarle que perdonara su pecado, se produjo una reconciliación total entre el profeta y su Dios. Ahora este hombre sabía y podía declarar abiertamente que se reconcilió con Dios, se restauró su relación con su Dios, volvió a ser amigo de Dios, su mayor deleite es estar en la presencia de Dios. Ahora el profeta se encuentra listo para emprender la misión original cuando la palabra de Jehová le dijo: Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí (Jonás 1:1-2). ¡Acuérdate de la presencia del Señor!

            ESTE ES EL CLAMOR DE UN PROFETA DE DIOS

“Señor, estoy seriamente avergonzado. Hoy me arrepiento de mi pecado y busco acercarme a tu presencia. Cuando miro al interior de mi vida descubro lo lejos que estoy de tu santidad. Rescátame Dios, sácame de aquí, levanta mi ancla, llévame Señor más allá, yo quiero estar donde Tú estás, para siempre contigo, en Tu presencia. Amén”.

¿Qué es lo otro que podemos hacer desde lo más profundo para alcanzar la salvación del Señor?

Desde lo más profundo, decide obedecer a Dios con fe para salvación.

Los que siguen a ídolos vanos abandonan el amor de Dios. Yo, en cambio, te ofreceré sacrificios y cánticos de gratitud. Cumpliré las promesas que te hice. ¡La salvación viene del Señor! Entonces el Señor dio una orden y el pez vomitó a Jonás en tierra firme

Jonas 2: 8-10 La Biblia al Día

¡Nadie escarmienta por cabeza ajena! ¡Cómo me repetía esa frase mi mamá cuando era niño! No sabía yo lo que quería decir. Después de 40 años, debo admitir que tenía toda la razón. Aprendemos más de lo que experimentamos nosotros mismos que lo que pasa en la vida de otras personas. Incluso, a muchos les sucede que, por estar pendiente de los demás, dejan de vivir, crecer, desarrollarse y celebrar las bendiciones de ser un instrumento en las manos de Dios.

Recuerda que Jonás es un profeta de Dios. ¿Lo tienes claro o es ya se te había olvidado? En su oración (la oración más profunda de la Biblia porque la hizo desde las profundidades en el vientre de un gran pez) afloran a su mente los conocimientos teológicos más profundos del sentido y destino verdadero de la vida humana. Los que siguen las vanidades ilusorias de esta vida terrenal han abandonado la misericordia del Señor. Pablo lo diría con otras palabras: “Ninguna que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado” (2 Timoteo 2:4). Nuestra oración íntima con Dios nos despierta a la realidad de tomar decisiones espirituales que van más allá de este mundo terrenal.

La proyección de Jonás, en su oración desde lo más profundo, apunta al futuro glorioso de los hijos de Dios. “…te ofreceré sacrificios y cánticos de gratitud. Cumpliré las promesas que te hice. La salvación viene del Señor” Puede que estuviera sentado, postrado, de rodillas, acostado, de pie, no sé, la posición al orar no es lo más importante, de lo que sí estoy seguro es que su mente y su corazón emergieron de las aguas profundas, salieron a la superficie, llegaron a la otra orilla y se trasladaron hasta la eternidad.

La versión Reina Valera 60 traduce “mas yo” y la Biblia al Día dice “en cambio”. Los vocablos mas y en cambio son conjunciones adversativas que indican un contraste. En este caso, la actitud que asume Jonás como creyente en Dios es muy distinta a la de los que siguen a ídolos vanos. El profeta aprendió en su profunda oración, la mayor verdad de toda la historia: LA SALVACIÓN VIENE DEL SEÑOR. La Palabra nos llama a poner la mira en las cosas de arriba y no en las de la tierra (Colosenses 3:2). Decidamos obedecer a Dios con fe para salvación.

            ESTE ES EL CLAMOR DE UN PROFETA DE DIOS

  “Señor, llévame a vivir una sola verdad bajo tus condiciones. Hoy, aún desde lo más profundo, confío en Tu poder para perdonar y librar al ser humano del pecado y de la muerte. Creo en ti, la Salvación viene de Jesucristo, le confieso como mi Salvador. Amén”.

Tuve el privilegio de visitar la antigua ciudad de Jope en Israel, desde donde partió Jonás en la nave que iba rumbo a Tarsis. Tienes que vivirlo. Es muy emocionante. Sí. Una gran bendición. Usamos muchas frases como estas para describir los buenos momentos de la vida. ¿Qué decir cuando tocamos fondo? Me alienta saber que también los profetas pasan por lo mismo que yo. Sobran las palabras. Soy de los que no gusta razonar con explicaciones lógicas para llegar al meollo del asunto, prefiero buscar soluciones reales que ayuden a encontrar la salida y produzca un cambio en la situación presente. La oración es la respuesta. Elevar un clamor al Señor para que nos escuche. Acordarse de la presencia del Señor. Decidir obedecer a Dios con fe para salvación.

Aun en el fondo, cuando clamas a Dios en arrepentimiento y fe, sabes que experimentarás la salvación del Señor.

Ánimo, profeta del Dios Altísimo, el Señor es nuestro Dios. Los cristianos cubanos sabemos por lo que estamos pasando. Nos entendemos. Tocamos fondo. Hoy, desde lo profundo, hemos sido convocados por el Soberano, Rey de reyes y Señor de señores, a clamar. El justo por la fe vivirá. Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará el Señor. Tenemos por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. ALELUYA, CRISTO RESUCITÓ, VIVE HOY Y PRONTO VOLVERÁ. Ha puesto en nuestros labios cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová, porque LA SALVACIÓN ES DEL SEÑOR.

Job, un gran defensor de la familia.

Autor: Pbro. Rolando Muñiz-Bueno Díaz

Vivimos en tiempos donde la familia está amenazada por muchos factores, y como padres de familia tenemos la gran responsabilidad de defenderla poniendo en ella todo nuestro empeño, entendiendo que después de nuestra relación con Dios esta es nuestra mayor responsabilidad.

Entre las muchas enseñanzas del libro de Job encontramos detalles que nos permiten considerar a Job un gran defensor de su familia.

Podemos decir que Job era un gran defensor de su familia porque: 

  • La familia de Job estaba bajo la protección de Dios. (Job. 1:10)
  • Job era un modelo para su familia. (Job. 1:1)
  • Job era un gran intercesor. (Ez. 14:14)
  • Job oficiaba como sacerdote santificando y ofreciendo holocausto para bendecir a su familia. (Job 1:5)

Veamos brevemente estos detalles: 

I.- LA FAMILIA DE JOB ESTABA BAJO LA PROTECCIÓN DE DIOS.

“¿No le has cercado a él y a su casa…?”

Job 1:10

Alrededor de Job y su casa había una cerca, un muro de protección que Satanás no podía penetrar.

Satanás nada pudo hacer hasta que Dios se lo permitió. 

Solo Dios puede crear tal protección, pero nosotros debemos ser celosos en no dejar espacios abiertos a Satanás por los que él pueda penetrar.

(Deut. 7:26) contiene una tremenda advertencia:“no traerás cosa abominable a tu casa”

Si no somos cuidadosos en lo que hablamos, o vemos y escuchamos (libros, revistas, música, novelas, videojuegos, series, etc.) nosotros mismos permitimos que Satanás establezca “fortalezas”, “argumentos y altivez que se levantan contra el conocimiento de Dios”

(2 Cor. 10:4,5), haciendo nuestras familias vulnerables a sus ataques.

II.- JOB ERA UN MODELO PARA SU FAMILIA.

“Perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal”

Job. 1:1

Sabemos que él no era perfecto, sin pecado, (Job 9:20), pero tenía un testimonio intachable.

No había apariencia, ni hipocresía, ni engaño, sino un verdadero hombre de Dios viviendo conforme a la voluntad de Dios.

El arzobispo Tillotson (citado por J.C. Ryle en “Los deberes de los padres” hizo un sabio comentario cuando dijo:

“Dar a los niños una buena instrucción y un mal ejemplo es como hacerles señas con la cabeza para mostrarles el camino al cielo, mientras los tomamos de la mano y los guiamos por el camino al infierno “.

Formar espiritualmente a nuestros hijos es enseñar un estilo de vida, y esto se inspira y se modela.

Los primeros pasos de nuestros hijos en la vida cristiana lo harán por imitación, si después continúan por su propia convicción dependerá en gran parte del ejemplo que les demos.

Algunos de nosotros quizás hemos enfrentado la decepción por el mal ejemplo de algunos líderes espirituales que tenían el deber de guiarnos, y en lugar de eso, nos lastimaron.

Debemos evitar comentarios delante de nuestros hijos que desacrediten a otros líderes cristianos para que no desarrollen un espíritu de apatía contra los valores espirituales por los malos ejemplos que observan.

Contra viento y marea debemos ser constantes en buscar a Dios en todo tiempo.

No convierta la vida espiritual en algo ritual o simplemente religioso.

La vida espiritual es una forma de ser y se expresa en todo momento y lugar.

El fortalecimiento espiritual de nuestras familias debe comenzar por nosotros:“sed hacedores de la palabra…” (Stgo. 1:22).

III.- JOB ERA UN GRAN INTERCESOR.

“..si estuviesen en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel y Job..”

Ezequiel 14: 12-14

La Biblia no nos cuenta cómo oraba por su familia, pero Dios lo cita para confirmar el castigo sobre su pueblo; ni siquiera intercesores eficaces como Noé, Daniel y Job podrían impedir ese castigo.

¿Cómo está nuestro oficio de intercesor?

Si Dios tuviese que mencionar un gran intercesor, ¿mencionaría nuestro nombre?

Dutch Sheets en su libro La oración intercesora escribió: 

“Nosotros, a través de las oraciones de intercesión confrontamos las potestades de las tinieblas, haciendo que se cumpla la victoria que Cristo conquistó cuando las confrontó en su obra intercesora.” 

IV.- JOB OFICIABA COMO SACERDOTE SANTIFICANDO Y OFRECIENDO HOLOCAUSTO PARA BENDECIR A SU FAMILIA.

“..Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días”

Job. 1:5

Chris y Carmen Garner en el libro Matrimonios Fortalecidos dicen:

“El sacerdote guía a la gente a la presencia de Dios a través de la oración y la adoración.

Es la responsabilidad del esposo guiar a su familia espiritualmente.

Primero tiene que modelar una relación cercana con el Señor. 

Después, él anima a su familia a caminar hacia esa dirección. 

Como sacerdote, el esposo debe orar por y con su familia diariamente.

Él está para vivir una vida apartado para Dios; abiertamente adorando a Dios a través de la Palabra y la alabanza”

(Deut. 6:6-9) y (Prov. 22;6) entre otros pasajes nos recuerdan la responsabilidad que tenemos con los hijos, (Ef. 5:25-27) recuerda a los esposos la responsabilidad sacerdotal con respecto a las esposas.

La celebración del culto familiar es un recurso muy útil para lograr estos propósitos, alguien ha descrito así los beneficios de la realización del culto familiar:

1) Ponemos el fundamente ético y moral que guía a la familia.

2) Transmitimos fe y esperanza a nuestros hijos.

3) Enseñamos a nuestros hijos a confiar en Dios.

4) Creamos una costumbre que nunca se olvida.

5) Nos une como familia.

6) Sabemos acudir a Dios en medio de la crisis.

7) Es una contención para la familia en los momentos cruciales.

8) Nos enseña a dialogar como familia y a escucharnos unos a otros.

9) Nos muestra el camino al éxito duradero.

10) Nos enseña a disculpar el error y a pedir perdón cuando nos equivocamos.

Nuestros hijos necesitan que como familia tengamos una vida espiritual fuerte, constante, auténtica y llena de ilusión y alegría.

Porque ellos necesitan tener fe, esperanza y ánimo para encarar la vida por ellos mismos.

Imitemos a Job y propongámonos ser:

“UN GRAN DEFENSOR DE NUESTRA FAMILIA”

Por Rolando Muñiz-Bueno Díaz, Pastor de la Iglesia Bautista de Melena del Sur, y junto a su esposa, la Dra. Loida Eunice Entenza Reguera, Líderes del Ministerio de Familia de la Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental (ACBCOcc)

¿Cómo alcanzar el éxito en el Ministerio?


Escrito por: Pastor Lisvanis Morales Marcelo.

Publicado en www.misionpuntocu.org / Usado con permiso.

Hermanos, sed imitadores de mí, y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros.

Filipenses 3:17. RVR60

“Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.” Jesús.

Juan 13:15. RVR60

Muchos de nosotros quisiéramos tener buenos resultados en nuestro servicio a Dios. Nos gustaría ser un impacto en las vidas de las personas que ministramos. Nuestra huella desearíamos dejar en nuestra generación; y por qué no, en la postrera también. La pregunta clave es: ¿Cómo alcanzar el éxito en el ministerio?

Muchos de nosotros hemos intentado una y otra vez palpar ese ideal, pero lo cierto es que, en ocasiones, no tenemos lo que deseamos. Y surge una pregunta: ¿Por qué? ¿Acaso es nuestro anhelo ajeno a lo que Dios desea que alcancemos, o la manera en que lo estamos haciendo no es la manera que trae éxito, la manera según Dios?

Me gustaría compartir con ustedes algunas definiciones que hombres de Dios tienen respecto al “éxito en el ministerio”:

Permaneciendo en Jesús. Tu ministerio es el “despertar” que dejas atrás al seguir a Cristo.

-Nell Tomba, Pastor Principal, Northwest Bible Church, Dallas, Texas, Estados Unidos

Compromiso y fidelidad. Con el paso de los años podemos decir: ¿Cuán fiel he sido al llamado de Dios? ¿De qué manera mantengo vigente mi compromiso con aquel que me llamó al ministerio? Yo creo que eso está por encima de cualquier preparación Teológica, seminario, posesiones, etc.

Pbro. Alexis Fominaya Hernández, pastor principal en la Iglesia Bautista “Roca Viva”, Boca de Jaruco, Santa Cruz del Norte, Mayabeque, Cuba

El éxito es fidelidad, es perseverancia, aun en un lugar pequeño, en una pequeña iglesia y sin muchos recursos.

Pbro. Osmel Pérez Castro, pastor principal en Iglesia Bautista “Betania” de Esperanza, Villa Clara, Cuba

El éxito en el ministerio es hacer la voluntad de Dios, ser obedientes, como siervos humildes, a lo que Él quiere hacer con nosotros y a través de nosotros. Si hemos sido obedientes a Dios en nuestro ministerio, hemos sido exitosos.

Dr. Barbaro Abel Marrero Castellanos, Rector del Seminario Teológico Bautista “Dr. Rafael Alberto Ocaña”, La Habana.

Mi primer indicador de éxito en el ministerio: obediencia a Dios. El resultado se mide en base a qué tan obediente somos… Creo que se puede tener un ministerio exitoso tanto en una iglesia rural, pequeña y pobre, todo depende de nuestra obediencia a Dios…  

Un segundo indicador del éxito en el ministerio serían los resultados de posteridad o pudiéramos decir mejor, el legado que se deja… ¿Qué legado dejamos? ¿Cuál es el impacto de nuestro testimonio en la vida de otras personas?… ¿Cuál es el recuerdo que queda en los que dejamos atrás?

Un tercer indicador de éxito ministerial es tiempo. Quien abandona la lectura de Job cuando lo pierde todo y enferma, se pierde la mejor parte, el final, cuando recibió el doble de lo que tenía… Si miramos los ejemplos bíblicos, todos los héroes de la fe maduraron y fueron más dóciles a la voluntad de Dios con el paso del tiempo.

Finalmente creo que hay éxito ministerial si al final de la carrera, nos parecemos más a Jesús.

Lic. David González Daniel, Vicepresidente de la Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental

Hacer la voluntad de Dios, en la obra de Dios, (en uno y el mundo), a la manera de Dios, en el tiempo de Dios, con los recursos de Dios y con la gente de Dios.

Moisés Pérez Pérez, Estudiante del Seminario Teológico Bautista “Dr. Rafael Alberto Ocaña” de La Habana.

Vivimos tiempos difíciles. La pandemia de la Covid-19 ha impactado el alcance y la manera de cumplir nuestro ministerio. Es una situación única como nunca antes habían enfrentado nuestros ministerios. Las personas están recluidas en sus casas con temor; con necesidades espirituales, emocionales y físicas; y la mayoría de nosotros nos encontramos impactados por las repercusiones que ésta ha provocado en nuestras vidas y ministerios.   

Nuestro servicio a Dios y la manera de hacer su misión necesitan ser replanteados, buscar nuevas maneras de hacerlo; como nunca antes habíamos hecho hasta ahora.

La iglesia necesita recuperarse del aturdimiento que la ha posesionado y continuar HACIENDO la misión de Dios en la tierra. El Hijo del Hombre está por regresar y quiere presentarse ante sí mismo, una iglesia gloriosa… Una iglesia que refleje toda su gloria y grandeza. Esa iglesia puede crecer aún más en medio de ésta pandemia, y su ministerio puede alcanzar el éxito que alcanzó el ministerio de Jesús y aún más. El Señor Jesús dijo, hablando acerca del éxito en el ministerio: RVR60 | Jn 14.12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. A lo largo de los siglos nadie ha podido igualar el ministerio de Jesús en torno a las señales y milagros que Él hizo; es por ello que, estas palabras, sin lugar a dudas “apuntan al alcance en el ministerio”. La iglesia a lo largo de estos siglos, ha podio igualar y sobrepasar la cantidad de convertidos que Jesús tuvo en su ministerio; así que podemos asegurar que el Señor Jesús estaba prometiéndonos que: “Nuestro ministerio iba a ser exitoso” por creer en Él. La implicación de creer en Jesús apunta lógicamente a una fe verdadera, no falsa.      

Es un Gran desafío poder encontrar una definición del éxito en el ministerio teniendo ¡Tan Grandes Definiciones por hombres que aman a Dios con todo el corazón, y que viven sus ministerios con éxito, ya que dan lo mejor que tienen para llevarlo a cabo, “Sus vidas” !; y aún más por las palabras dichas por parte de nuestro Señor Jesucristo cuando habló del Ministerio de los que creerían en Él. 

Así que trataré de dar una definición humilde que considero es “el Éxito en el Ministerio”, y a la vez, “la vía para alcanzarlo.

Creo que el Éxito en el ministerio se encuentra en “Imitar el ministerio de Jesús.”

Jesús tuvo éxito porque obedeció al Padre siempre. Su ejemplo de obediencia le llevó a cumplir todo lo que el Padre le envió a decir y hacer. Su relación con las personas, el tiempo que pasó con ellos, el amor que les brindó, las necesidades que suplió, su disponibilidad para las almas de la gente fueron parte del ministerio de Jesús y lo que lo llevó al éxito en el mismo. ¿Estás de acuerdo conmigo en que seguir el ejemplo de Jesús trae éxito al ministerio? De eso se trata tu servicio a Dios en la tierra, de ¡imitar el ministerio de Jesús en ella!

Te aconsejaría que siguieras a Jesús por donde quiera que él fue, por donde quiera que él te envíe a ir; a que ayudes a las personas que Él dijo que debes ayudar (sus discípulos Mar 9:41, Mt 25:37-40; al pobre Pr 19:17; etc…); Él te honrará por tu obediencia y fidelidad en el ministerio de seguirle, y de reproducir su carácter y persona en el que te ha encomendado a desarrollar. ¿Entiendes esto?

Su carácter debe ser reproducido en todo lo que hagamos, no así el deseo de nuestro hombre interior que solamente nos impulsa a hacer lo opuesto a lo que Jesús hizo… Deseamos ser como Jesús, pero nuestro hombre interior dice: “No es posible” “No hay manera de serlo” “Eso es imposible para ti”; y nos acomodamos a nuestra vieja naturaleza caída y decimos: “Un día seré como Jesús” “Un día le imitaré en todo”; lo triste de esta manera de pensar es que nos podría llevar a justificar todo lo malo que hiciéremos, y nos conformaría a vivir sin esforzarnos por imitar al “único” ejemplo que trae la bendición de Dios a nuestros ministerios.

Dios desea darnos lo mejor en nuestros ministerios, y lo mejor viene por “Imitar el ministerio de Jesús.”

Cuando lo hacemos disfrutaremos del apoyo de Dios en nuestros esfuerzos, porque nuestros esfuerzos serán conforme a la voluntad de Dios. El salmista decía: “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón. ‎ Sal 37.4 RVR60 

El apóstol Pablo dijo: Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. 1 Co 11.1 RVR60 

El uno se contentaba en “deleitarse en Jehová”, el otro en “seguir a Cristo”.

Es un llamado imperativo en la escritura el seguir a Jesús. El apóstol Juan dijo: El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo”. 1 Jn 2.6  RVR60

Los tiempos son difíciles, Sí, pero el que te llamó al ministerio ha prometido darte éxito en el mismo si crees en Él. Si crees como el concibe el creer. 

Jesús y nadie más que él debe ser nuestro ejemplo supremo de ministerio.

Una Iglesia con Propósito, Rick Warren, Miami, Florida, Zondervan Publishing House  1995, EDITORIAL VIDA 1998, página 246.

Así que ¿Qué vamos a hacer con el ejemplo del ministerio de Jesús? ¿Lo imitaremos, o solo buscaremos técnicas de crecimiento superficial para simular un crecimiento ficticio e irreal en nuestros ministerios?

En medio de esta crisis, aún debemos ganar el mayor número de convertidos posibles, adorar a Dios con verdadera adoración, ser un colaborador del Espíritu Santo en la tarea de añadir a la iglesia nuevos miembros, crecer en madurez espiritual y ayudar a otros a crecer por medio del discipulado personal y de transferencia de vida, equipar a los miembros para el ministerio que Dios le dio para edificar a la iglesia y cumplir la misión de nuestras vidas Hacer discípulos de Jesús y reconciliar al hombre con Dios. Todo esto debemos comenzar a hacer en medio de esta pandemia o continuar haciéndolo.

Amigos y hermanos: El ejemplo de nuestro Señor Jesucristo nos fue dejado para imitarlo en todo nuestro servicio. Cuando lo hagamos, Experimentaremos el Éxito en el ministerio. Dios les bendiga.


Predicando y Discipulando a los LGTBIQ



Pastor. Lic. Jorge Duquesne Guzmán.


Conferencia impartida como parte de la Campaña a favor de una identidad de género Bíblica. Ministerio Convencional de Jóvenes. ACBCOcc. 2021

Tópicos:

  1. No somos Homofóbicos.
  2. Posiciones de las Iglesias evangélicas ante esta nueva ola.
  3. Alcanzando a la comunidad LGTBIQ+.
  4. La llegada ¿Qué hacer?

Objetivo: Demostrar que la iglesia, en obediencia a los mandatos de su Señor, tiene herramientas para trabajar con la comunidad LGTBIQ+.

NO SOMOS HOMOFÓBICOS.

Como seguidores de Cristo estamos llamados a amar a las personas, pero no su conducta, ¨ama al pecador, no al pecado¨, dice una antigua frase. Muchas personas tildan a los cristianos de homofóbicos por no apoyar a la población homosexual, pero existe una diferencia entre no apoyarlos y ser homofóbico.

Homófobo o Homofobia: Es un término que significa aversión u odio a la persona homosexual.

Cuando decidimos ¨no¨ a la población homosexual es decir que no estamos de acuerdo con sus prácticas, y por tanto no le apoyamos gubernamentalmente, ya que reconocemos que es una aberración y es pecado ante los ojos de nuestro Dios lo que ellos practican y por tanto proponen, pero esto no significa que se les tenga odio. Los homosexuales son pecadores con destino al infierno como toda otra persona que no conozca de Cristo, por lo que necesitan del amor de Dios y de su salvación.

POSICIONES DE LAS IGLESIAS EVANGÉLICAS ANTE ESTA NUEVA OLA.

Durante muchos años se han marginado a los homosexuales. En tiempos de la segunda guerra mundial eran enviados a campos de concentración, otros países condenaban tal práctica y algunos lo siguen haciendo, especialmente los países con constituciones islámicas.  En Cuba, a principios de la revolución, el pastor Alberto I. González, en su libro ¨Dios no entra en mi Oficina¨, narra cómo los homosexuales fueron llevados a la Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), junto con otros grupos de personas nombradas: lacra social, donde también se incluían los pastores, seminaristas y cristianos consagrados.

Durante todo el proceso revolucionario cubano los homosexuales eran recriminados, y eran mal vistos y tildados de retrógrados, si bien siempre han existido, no era pública su manifestación. La realidad es que no solo la sociedad ha rechazado a los homosexuales, la iglesia también lo ha hecho inconscientemente, excluyéndolos de su plan de acción. Durante muchos años, la iglesia no trabajó con personas de esta preferencia sexual, y algunas congregaciones hasta les negaban la entrada.

Como se pudo escuchar el martes en la conferencia del Lic. Reinier Raúl Amarán Capote (“Breves líneas entorno al panorama legal de las Políticas de Género en Cuba”), Cuba está suscrita a varios programas internacionales que apoyan y promueven a la comunidad LGTBIQ+. Hoy día vemos una promoción y defensa de esta práctica en todas las esferas de la sociedad cubana, en los medios masivos de comunicación, telenovelas, spots, entrevistas, pancartas, programas de participación, y no faltan en ellos expresiones homosexuales. Pero… ¿qué ha hecho la iglesia?

La iglesia, como parte de la sociedad, debe afectar el carácter moral de su comunidad y afrontar la responsabilidad de ministrar al hombre en toda esfera de su vida.

En cuanto a la actitud de la iglesia veamos al menos cuatro tipos de iglesia

  • Primera:

La iglesia liberal, que no cree y no acepta la autoridad y confiabilidad de la Biblia. Ellos plantean que la Biblia “contiene” palabra de Dios, pero que no es palabra de Dios en su totalidad. Una iglesia con estas características tiende a adaptar su moral a la sociedad y no a Dios. Las iglesias de este corte tienden a aceptar la homosexualidad como estilo de vida opcional y hasta tener parte en el liderazgo eclesial incluyendo el pastorado. En Cuba tenemos algunas iglesias de este corte como la Metropolitana (No reconocida oficialmente), y algunas otras.

  • Segunda:

La iglesia que cree en la Biblia y creen que es palabra de Dios en su totalidad y condenan a la homosexualidad como pecado. Esta iglesia acepta la realidad bíblica, como muchas iglesias evangélicas cubanas, iglesias que están en la verdad pero que han hecho poco o nada por llegar a este grupo de personas cayendo en ocasiones en el grupo tres.

  • Tercera:

Iglesias que al igual que el segundo grupo creen en la Biblia, pero evitan contender por la fe y hacen caso omiso de la inmoralidad esperando que esta desaparezca de alguna manera. Estas iglesias no se pronuncian contra este mal, no le mencionan, ni reaccionan contra las proposiciones que hoy hace el gobierno. 

  • Cuarta:

La iglesia, que al igual que las dos anteriores, cree en la condenación bíblica de la homosexualidad, pero si ha incluido en su plan de acción el predicarles a estas personas con esta preferencia sexual, no les rechaza, les ama, les guían y orientan para que estos se conviertan en fieles discípulos de Cristo y dejen su vida homosexual.

Creo que muchas de las iglesias evangélicas cubanas se encuentran en el grupo dos. Creemos que la homosexualidad es un pecado, pero no hemos llegado a este tipo de pecadores. Algunas de estas iglesias evitan evangelizar en zonas donde este grupo de personas están presentes, se asombran, rechazan e ignoraran a un homosexual que visite su congregación. De las encuestas realizadas hace 3 años, a 55 líderes y pastores de iglesia en todo el occidente del país, el 91% de los líderes consideran que sus iglesias no están capacitadas para tratar con homosexuales.

Existen iglesias llenas de tabúes, prejuicios, orgullo y tradición y por tanto su solución es ignorarlos o confrontarlos con condenación y sin pizca de amor, estando dispuestos a tratar con violadores, asesinos, ladrones, o adúlteros…, pero no con homosexuales.

Antes que nada doy gracias a Dios por la oportunidad de testificar por medio de esta plataforma y este chat en el que estamos conectados en estos días.

Es interesante el tema y creo que muy puntual si miramos la relevancia que él mismo ha tomado en medio de los días que nos ha tocado vivir como iglesia.

Recuerdo que antes de iniciar mis estudios en el seminario teológico Bautista Dr Rafael A. Ocaña me encontraba trabajando en la Opera Nacional de Cuba y luego en el Vocal Leo; en este mundo del arte conocí a personas que vivían y aún viven dentro del HOMOSEXUALISMO y esto me hizo el considerar cual debería de ser mi roll como pastor si deseaba alcanzar a personas con este tipo de orientación, así que desde ese momento mi pensamiento a trabajar con el sector no alcanzado que incluía a este grupo de personas se hizo mucho mas tangible siendo que dentro del radio de acción de la iglesia tradicional de aquel momento no estaban considerados.

Mas tarde luego de entrar al Seminario en el año 2000 y dos años antes de graduarme mi esposa Angelica y yo junto con nuestra pequeña hija iniciamos un trabajo de evangelismo en la comunidad que incluía a este sector de la población. Esto lo iniciamos oficialmente siendo seminaristas en el año 2002 en nuestro barrio de Jesus María en donde vivíamos luego de habernos casado.

Tuvimos muy buenas experiencias en nuestros inicios y dentro de todas ellas al comenzar nuestra misión en nuestro barrio pudimos recibir en la casa donde nos reuníamos cada martes y cada jueves en la calle Apodaca a unos muchachos TRANSGÉNEROS que al ellos llegar fueron recibidos por todos en nuestra naciente iglesia de manera muy respetuosa y positiva, recuerdo que una de las noches que les recibimos teníamos la visita del pastor Alberto Gonzalez quien nos visitaba en esa noche como presidente de la convencion con el deseo de que nuestra misión fuese organizada y reconocida como iglesia.

Tuvimos muchas experiencias de este tipo con el paso de los años cuando salíamos a evangelizar en las madrugadas de los viernes y de los sábados en el parque de la FRATERNIDAD, en el parque del CURITA, en la heladería BIM BOM y la cascada del afamado MALECON HABANERO.

Como pastores nos dimos a la tarea de formar y educar desde el inicio a nuestra iglesia para amar a TODOS los MARGINADOS y los jóvenes que se proyectaban con una preferencia sexual diferente, recuerdo también a dos muchachas que vivían dentro del mundo del LESBIANISMO de manera activa, ellas eran pareja cuando llegaron a nuestra iglesia pero cuando les hablamos del Señor Jesús y del cambio que él podía operar en sus vidas ellas decidieron terminar con el estilo de vida que llevavan hacía ya unos años para dar inicio a una nueva vida en Cristo en donde tuve la bendición un día de unirlas a cada una de ellas a sus esposos en santo matrimonio y de esta forma evidenciar de que DIOS SI TRANSFORMA LAS VIDAS cuando estas están deseosas de ser transformadas.

Creo que hay mucho que hacer si deseamos continuar alcanzando a TODOS los que hoy están necesitados del Señor y que viven en este mundo del homosexualismo, el rechazo no es lo que como iglesia estamos llamados a proyectar pero la aceptación hacia este estilo de vida tampoco deberíamos de aceptarlo.

Es hora de trabajar con mucho amor con aquellas almas que nos necesitan y para ello solo hay una forma de hacerlo, BRINDÉMOSLE A EL PRECIOSO EVANGELIO DE JESUCRISTO y DEJEMOS QUE SEA ÉL POR MEDIO DE NOSOTROS, SU IGLESIA, QUIEN LOS TRANSFORME PARA LA GLORIA y HONRA DE SU SANTO NOMBRE.

Dios les bendiga mucho!
Ps Abel

ALCANZANDO A LA COMUNIDAD LGTBIQ+.

Antes de dar una serie de consejos prácticos para tratar con los homosexuales, debemos recordar algo: “…Tú no tienes autoridad, la autoridad está en la Palabra”[1] . Por mucho interés, deseo, métodos que usemos, quien tiene el poder de transformar una vida es el Espíritu Santo de Dios, es por esto que recomendamos a cada pastor, líder, laico, que siempre, como primer método, predique el evangelio. Le daremos una serie de consejos en cuanto a este tema:

  1. Asegúrese que se entienda el concepto de Dios sobre la homosexualidad.

El homosexual debe saber que está en pecado y que la Biblia así lo presenta (Cap. 3 Posición Bíblica sobre la Homosexualidad). Llámele pecado a la homosexualidad y guíele a que él haga lo mismo:

Pregunte: ¿Mentir, matar, es malo?

  •  ¿Quién define que es malo y que no? Dios por medio de su palabra, La Biblia.

Muéstrele que usted también fue y es un pecador y que la homosexualidad es un pecado como otros y que por todos ellos estamos destituidos del reino de Dios

– Testimonio personal: era pecador… mentí, hice lo que a Dios no le agrada…

– La Biblia enseña que la homosexualidad es un pecado.

“… No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios…” (1 Co. 6.9-10).

“…pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío” (Rom. 1: 26-27).

Puede explicar que estos textos no utilizan la palabra homosexualidad porque ésta es una definición moderna. Metapedia dice: “El término homosexual fue acuñado en 1869 por el escritor Austriaco Karl-María Kertbenyen y popularizado más tarde por el psiquiatra Richard Freiherr von Krafft-Ebing en Psychopathia Sexualis de 1886”.

Luego continúe con la presentación del Evangelio de Dios.

  • El Evangelio.

Todos somos pecadores.

La homosexualidad no es el único pecado que la Biblia condena, los heterosexuales también comenten pecados que la Biblia condena, incluso en el área de la sexualidad (fornicación, violación, pedofilia, etc.).

Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno (Rom. 3. 10-12). Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios (Rom. 3:23).

Como todos somos pecadores nuestro castigo es el infierno: Porque la paga del pecado es muerte (Rom. 6:23).

Explique la existencia de dos muertes: Muerte física (muerte carnal) y la muerte segunda, la muerte espiritual (Ap. 20.14; 21.8). Esta muerte espiritual es la separación eterna de Dios en el infierno, en condenación. Ese es el pago por nuestros pecados.

Pero hay solución: HAY BUENAS NOTICIAS.

Ya que el hombre no tenía forma de llegar a Dios, Dios en su eterno amor vino a nosotros en la persona de Jesucristo.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Jn. 3:16-17).

Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros (Rom. 5:8).

La Biblia declara del amor de Dios por la humanidad, al punto que vino en la persona de Jesús. Vivió con nosotros y como nosotros, pero sin ser como nosotros, ya que no pecó (Heb. 4.15; 7.26)

 … Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él (Hch. 10:38)… Jesús hizo mucho bien, pero, aun así, lo colgaron en un madero… Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él (2 Co. 5:21). Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero. A éste levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase… (Hch. 10:39-40).

Cristo murió por todos (heterosexuales y homosexuales). Cristo ocupó el lugar que nos correspondía, pero esta salvación, este regalo, (…¨más la dádiva (regalo) de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro¨ (Rom. 6:23)), es efectiva solo para aquellos que le confiesan y se arrepienten…que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo (Rom. 10:9).

El acto de confesar a Cristo como Señor conlleva arrepentimiento (cambio de mente y actitud, de estilo de vida). No olvidemos las salomónicas palabras del predicador: Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte (Pr. 14:12).

Si el homosexual entiende el mensaje de salvación, se le debe explicar que hay oportunidad de cambio, que debe dejar ese estilo de vida porque le llevará al infierno y es hora de obedecer las palabras de su nuevo Señor: Jesús. Ahora ha dejado de ser un hijo del diablo para pasar a ser un hijo de Dios (Jn. 1.12) y debe explicarle que sí se puede dejar de vivir esa vida homosexual, de mentira, robo, idolatría, de fornicación…Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús…¨ (1 Co. 6.11).

  • Guíelo a arrepentimiento.

Exhórtelo con gentileza y con la autoridad de la Palabra para que confiese su pecado, busque el perdón de Dios y acepte ser libre del pecado

LA LLEGADA ¿QUÉ HACER? 

Los pastores, líderes, laicos, debemos prepararnos y preparar a la congregación para la llegada de los homosexuales y para brindar una ayuda efectiva y apropiada, porque si veíamos distante la visita de un homosexual a la iglesia o que un familiar asumiera este estilo de vida, es hora de ir cambiando nuestro punto de vista. Le animamos a considerar los siguientes aspectos a la hora de tratar con un homosexual que visite su congregación:

LA LLEGADA.

Amor y firmeza.

Debemos tomar una actitud de compasión, pero sin ser condescendiente. Jesús nos dio ejemplo con su actitud de que no vino para complacer los oídos de la gente, sino vino a denunciar el pecado y salvar al pecador y todo con un principio de amor, y por eso fue crucificado.

Los homosexuales de por sí, sufren, son sensibles y perciben con mucha rapidez cuando no son aceptados. Tengamos cuidado cuando visiten nuestra congregación, no le veamos con indiferencia ni hagamos acepción de personas, al contrario, recibámoslos con el mismo gozo que se recibe a otra visita, a otro pecador con necesidad de Cristo.

En entrevistas realizadas en el Parque de la Fraternidad, La Habana, lugar donde se reúne gran grupo de homosexuales en las noches, los 15 homosexuales entrevistados plantearon esperar rechazo si visitaban una iglesia y 10 de ellos que habían visitado una congregación evangélica, reportaron de su incomodidad, ¨…si a la verdad no me echaron, con la mirada casi lo hacían…¨, compartía X (guardamos la identidad).

No discriminar.

En muchas ocasiones la actitud de la iglesia es discriminar o ignorar la presencia de un homosexual entre ellos. Existen burlas, chistes y hasta actos de repudio. Para que Dios nos use en la transformación de estas personas contará con el amor y cuidado de su iglesia y no de nuestra condenación, discriminación y orgullo. La iglesia está en la obligación de prestar ayuda al necesitado espiritual y también material. Los líderes deben enseñar a la iglesia a no discriminar y no hacer acepción de personas.

Discreción.

El cubano de por si es muy compartidor, pero el cristiano debe saber guardar el secreto que las personas le comparten, siempre y cuando no atenten contra la vida del confesado o de otros. Los homosexuales, como otras personas, se sienten lastimados cuando se enteran que algo que se confesó está en boca de otros. Esta actitud hace perder la confianza en el mentor y daña emocionalmente.

No usar las confesiones de las personas con problemas homosexuales en sermones, clases o tiempos de grupo pequeño.

Acompañe.

El cubano y el latino en general es machista, muy afectado por los comentarios externos, y el andar con homosexuales genera eso, pero para ayudar verdaderamente a un homosexual se le debe acompañar (lo idóneo es que le mentoree un matrimonio). Lo que más necesita una persona que está en proceso de recuperación es una relación segura con hermanas y hermanos en Cristo. Comparta con ellos, no los excluya, invítele a su casa, invítele a comer, a salir, a orar, a estudiar la biblia, llámele por teléfono, escríbale SMS.

Tomemos el modelo de nuestro Señor. A Jesús también le acusaron por comer con pecadores, pero Él no prestó atención a los comentarios y sí a los enfermos y necesitados.

Sea un discípulo digno de seguir.

Un nuevo convertido, tanto como un homosexual, necesita vislumbrar a un verdadero seguidor de Cristo. Modele hábitos cristianos como la oración, la lectura de la palabra, el preocuparse por otros, visitar, evangelizar, discipular, ayudar al necesitado, etc. Modele y enseñe estos hábitos. Que el homosexual en su proceso de metamorfosis pueda tener un modelo a seguir, que pueda imitar a un imitador de Cristo ¿es usted un imitador de Cristo? Si no lo es no espere a discipular para serlo ¡comience ya! Cristo lo necesita.

Inclúyalo.

¿Cómo se sentiría si a su grupo pequeño, reunión de discipulado, asistiera un homosexual que comenzó a visitar la iglesia? Que si este homosexual en transformación quiere ayudar en algún área de servicio de la iglesia ¿se le permitiría? Creo que muchos dirían que no, muchos se sentirían incomodos con la participación de un homosexual en algún área de servicio,…pero ¿Se le permitiría servir a uno que fue ladrón, drogadicto, alcohólico, mentiroso, a un idólatra

“… No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús…” (1 Co. 6.9-11).

No olvidemos que muchos practicábamos esos pecados y Cristo nos dio la posibilidad de servirle. La homosexualidad es otro pecado como lo es la fornicación, el asesinato, la idolatría. Incluyamos a estas personas que luchan con ese pecado en las actividades de la iglesia. Inclúyalo en los grupos pequeños, estudios, ministerio, los homosexuales como otros nuevos creyentes necesitan el calor de la comunión cristiana y el ser capacitados para servir a su Salvador.

¿COMO AYUDAR?

Luego de ver algunos consejos para preparar la iglesia en general, ahora nos referiremos a los tratamientos, elementos enfocados a la reorientación y ayuda en el proceso de transformación del homosexual, para así aumentar la capacidad de ayuda del mentor o mentores.

1- Psicoterapia.

Cuando consideramos que la causa de la homosexualidad es por motivos emocionales, psico-social, la sanidad también tendrá que ser psicoterapéutica. Está demostrado que la homosexualidad no es genética[2]. Ganna[3] (uno de los principales investigadores del estudio de 2019): Al igual que con otros rasgos de comportamiento como la personalidad, no existe un único “gen gay”[4].

¨Para sorpresa de muchos, un homosexual tiene mayores posibilidades de recuperación que un alcohólico. “La literatura psicoanalítica tradicional tiene un punto de vista pesimista, pero las nuevas corrientes desarrollan activamente la terapia reparativa del homosexual”[5] .  A partir de su vasta experiencia de trabajo, Nicolisi explica que no todos los homosexuales son gay; muchos de ellos no están contentos con su orientación. “Él entiende que hablar de alguien como ‘gay’ es describir una ideología política, un estilo de vida”[6] .

  1. Sanidad de Traumas.

¨En los que lo han padecido, se busca sanar el trauma a través de diferentes métodos terapéuticos. Consiste en remontarse a la experiencia que marcó un antes y un después en el desarrollo de la sexualidad, para desbloquear de alguna forma esa emoción negativa y dar continuidad a un desarrollo emocional sano. Algunas técnicas usadas para ello son: hipnosis, EMDR, revivir el trauma, constelaciones familiares. En algunos, se puede observar que, una vez sanado el trauma, la persona desenvuelve relaciones más sanas. En otros, se produce una reorientación sexual y, en otros, se desarrolla una bisexualidad¨[7].

  • Sanidad Interior de heridas profundas del pasado. 

Es esencial entender raíces interiores de comportamientos exteriores, memorias dolorosas, necesidades no cumplidas/vacíos interiores y las maneras equivocadas de intentar cumplirlas o llenarlas de pecados de otros contras él/ella.

Identificar y trabajar cada área que requiere ser sanada, relación con el padre/es, abuso sexual (de familiares, vecino…), otras áreas.

Uno puede arrepentirse de un comportamiento pecaminoso  abstenerse de la ¨práctica homosexual¨ y todavía no estar sanado internamente[8].

  • Liberación de ataduras por medio de Cristo.

Reconocer la influencia espiritual que batalla contra su mente, asumir su identidad y autoridad en Cristo y en oración romper ataduras que han afectado, pecados de generación a generación, idolatría relacional/sexual, rompiendo cada lazo sexual inmoral (1 Co. 6.15-17), romper votos internos, otras fortalezas que necesitan romperse.  

Neil T. Anderson, en su libro Rompiendo las Cadenas, presenta siete pasos para experimentar libertad de su pasado[9], los cuales le presentamos como herramienta al tratar con un homosexual o homosexual recién convertido.

  1. Lo falsificado en contraste a lo real. Renunciar a sus compromisos pasados o presentes con las prácticas ocultas inspiradas por Satanás y las religiones falsas. Necesita renunciar a cualquier actividad o grupo que niega a Jesucristo y su palabra.
  2. El Engaño en contraste a la verdad. La verdad es la revelación de la palabra de Dios, pero necesitamos reconocer la verdad en el ser interior (Sal. 51.6). Debemos desechar la mentira y hablar la verdad en amor (Ef. 4.15, 25). No permita que el enemigo le acuse con pensamientos como: “esto no va a funcionar”.
  3. La amargura en contraste al perdón. Debemos perdonar a otros para que Satanás no gane ventajas sobre nosotros (2 Co. 2.10-11).
  4. La Rebelión en contraste a la sumisión. Vivimos en una generación rebelde. Muchos creen que tienen derecho de juzgar a los que están en autoridad sobre ellos. Rebelarnos en contra de Dios y Su autoridad le da a Satanás oportunidad de atacar. Tenemos dos responsabilidades bíblicas referentes a las autoridades: orar por ellas y someternos a ellas.
  5. El orgullo en contraste a la humildad. El orgullo mata. El orgullo dice: “puedo salir de este problema sin la ayuda de Dios o de nadie” ¡Pero no podemos! Necesitamos absolutamente de Dios, así como también nos necesitamos desesperadamente el uno al otro.
  6. Las ataduras en contraste a la libertad. Las personas que han sido atrapadas en el ciclo vicioso de pecar-confesar-pecar-confesar quizás necesite instrucciones de Santiago 5.16:

Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. Busque a un individuo justo que le apoye en oración, a quien le pueda rendir cuentas.

  • La conformidad en contraste al rechazo. La conformidad es ceder o aceptar pasivamente sin consentimiento. El último paso hacia la libertad es renunciar a los pecados de sus antepasados junto con todas las maldiciones que pudieron haber sido puestas contra usted. Los espíritus familiares se pueden traspasar de una generación a otra si no se renuncia ni proclama uno su nueva herencia espiritual  en Cristo.

Todos estos pasos van acompañados de profunda oración y declaraciones de victoria que deben ser expresadas con certeza de corazón.

  • Terapia Familiar.

¨Partiendo de los estudios sobre las alteraciones que se dan en las familias y cómo esto afecta al desarrollo de una inclinación homosexual, desde una terapia familiar se trata de ayudar al equilibrio familiar que permita el desarrollo de cada uno de sus miembros y de relaciones sanas entre ellos. Se hará un especial hincapié en la relación padre-hijo, buscando reforzar la identificación de sexo y desarrollar una relación sana y afectiva entre ellos¨[10].

Sentido de identidad.

Tim Broach, en su artículo ¨Homosexualismo¨ (2012), plantea que el homosexual debido a que debe conseguir alguna tranquilidad acerca de su identidad y orientación sexual, comienza a justificar su estilo de vida y el comportamiento, formando una identidad como homosexual o gay. Una vez que esta identidad se ha consolidado, se asocia con una comunidad o compañeros gay. Para poderle ayudar en el proceso de cambio debemos ayudarle en algunos temas que son significativos como:

Lucha de Identidad.

Diferencia entre pecado: yo soy vs yo siento o yo hago. Aunque ya dejamos claro que no existe un gen homosexual, ellos siguen afirmando que nacieron así y esta es una realidad que produce una crisis de identidad. Durante el asesoramiento se debe guiar a los roles que él debe llevar a cabo según su género y presentarle una correcta identidad. Él puede decir que siente que es mujer, pero sus genes le demuestran lo contrario, por lo cual hay que guiarle a lo que él es realmente. El homosexual debe reconocer la autenticidad con la que fue creado.

Encontrar y afirmar su identidad en Cristo.

Soy creado a la imagen de Dios. En Cristo soy perdonado, reconciliado, santo, hijo de Dios,  etc. escuchar la voz del Padre;  cambiar las etiquetas falsas por la verdad, vivir de acuerdo al ¨yo¨ verdadero. Si el homosexual recibe a Cristo el siguiente paso es trabajar en el cambio de su identidad antigua a la nueva que Cristo le ha dado (2 Co. 5.17), a la identidad de un hijo de Dios; a los que creen en su nombre (Jesús), les dio potestad de ser hechos hijos de Dios (Jn. 1.12).

Identidad de género.

Afirmar la masculinidad y feminidad como reflejo de la imagen de Dios, recibir la afirmación de Dios el Padre, experimentar modelos que reflejan el diseño de Dios, sentir el amor y afirmación de su propio género en maneras sanas de la comunidad cristiana.

Nuestra necesidad de afirmar y vivir nuestro género según el diseño de Dios aplica para todos.

2- TÉCNICA NO DIRECTIVA O DE ESCUCHA.

Es necesario entender el apoyo y comprensión que necesita una persona en medio de esta lucha, que va a necesitar gente a su lado. Y por supuesto hay un llamado claro a que la iglesia también esté comprometida en reflejar el amor de Dios.

En la fase de consejería el centro de atención pasa del asesor a su compañero de diálogo. ¨El asesor procura clarificar las ideas de la persona necesitada y no trata de imponerle las suyas. No trata de darle la “solución genial” de su problema, sino que le ayuda para que por sí mismo pueda encontrar el camino que conduce a la solución. Si Dios nos respeta como personas y no nos impone sus criterios, ¿por qué ha de hacerlo quien pretende representarlo sobre la tierra? El compañero de diálogo debe tener la seguridad de que todo lo que dice es secreto de confesionario. La discreción es fundamental, así como la comprensión. El asesor debe desarrollar la capacidad para escuchar y el arte de hacer preguntas específicas y pertinentes y no debe pretender actuar como una computadora que tiene una respuesta absoluta para cada situación concreta ¨[11].

2.1 No discuta, sermonee, ni actúe como juez moralista.

La tendencia al entablar la conversación con un homosexual es rebatir, y presentar una apologética sobre la posición cristiana y la práctica homosexual. Le animamos, en vez de rebatir y dictar sentencias sin escuchar, a prestar una escucha atenta, conocer de la infancia del homosexual y así poder identificar donde está la causa de su inclinación hacia la homosexualidad. Si un homosexual le ha pedido ayuda, o le ha aceptado una entrevista o sesión de asesoramiento es porque él está necesitado de escucha atenta y de recibir alguna orientación y dirección. No es cuestión de discutir, condenar o juzgar; sino que el homosexual pueda comprender que su objetivo es alcanzar su plena humanización según el arquetipo que Dios nos ha dado en la persona de Jesucristo.

2.2 Ser humilde para comprender que no es fácil lograr soluciones.

Poco podemos hacer por una persona que no se deja ayudar. Es importante que el asesor cuente con la capacitación científica y una auténtica vivencia cristiana, de ser así sabrá y estará consciente de la batalla que librará el homosexual en la reeducación de sus hábitos sexuales. Un cristiano maduro, es un cristiano que conoce por experiencia propia los ajustes, las batallas que se libran en el campo mental y el tiempo que se necesita para llevar a cabo transformaciones y cambios de costumbre y pensamiento. Como asesor no se debe vislumbrar un facilismo en el proceso, ni esperar resultados a muy corto plazo. La humildad nos hace ver a los demás como superiores a nosotros mismos y esta capacidad es la que nos ayudará a no sentirnos superiores al homosexual o la persona que venga en busca de nuestra asesoría. Debemos continuar el ejemplo de Jesús: ¨Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón¨ (Mateo 11:29).

2.3 Buscar las causas del problema.

Cuando las causas son conocidas, los efectos pueden desaparecer o por lo menos la persona en cuestión cuenta con medios para resistir las tentaciones y evitar el sentimiento de culpa y la depresión que en muchos casos siguen a la experiencia homosexual. En la mayoría de los casos el homosexual no conoce, ni culpa a una experiencia su conducta homosexual, solo 1 de los 15 homosexuales entrevistados achacó su conducta a una experiencia del pasado, la otra parte decía haber nacido así o sentir esa atracción hacia personas de su mismo sexo desde que eran pequeños.

2.4 No siempre es aconsejar.

Muchas personas piden consejo, pero en el fondo no desean ser aconsejadas, sino ser escuchadas.

El asesoramiento debe ser un proceso de reeducación. Aun cuando el consejo sea bueno y la persona aconsejada lo aceptara, ésta no quedaría en condiciones de resolver por sí misma problemas similares en el futuro. El asesor debe clarificar las ideas de su interlocutor para que éste vea por sí mismo la solución y tome los pasos que correspondan. La tarea del asesor es ser sol, dar luz en un camino de neblina.

Si leemos las entrevistas sostenidas por Jesús con distintas personas, según el testimonio de los cuatro Evangelios, notamos siempre su tendencia a hacer surgir de su compañero de diálogo las respuestas apropiadas. El no da consejos: espera que la respuesta surja del individuo mismo. El hacía pensar al individuo y luego le guiaba a que este brindara las soluciones posibles y Él la apuntalaba con la Palabra.

2.5 Saber respetar a la persona humana.

El respeto por el compañero de diálogo debe sentirse; éste no se puede expresar si no se siente. Hay una comunicación no verbal que expresa, más allá de nuestras palabras, nuestro respeto o nuestro desprecio. Si existe una escisión existencial entre lo que sentimos y lo que decimos, seremos delatados por la comunicación no verbal. “Cierto tono de voz, o un movimiento de los músculos del rostro puede tornar negativa una frase positiva y viceversa. Una postura pomposa, un fruncimiento de cejas, un gesto nervioso, puede hacer que la gente deje de escuchar lo que decimos.

2.6 Saber comprender.

El asesor debe tener la capacidad de adaptarse a un ámbito diferente, a colocarse en la situación del otro. La comprensión no implica aprobación ni condenación, sino tener capacidad para colocarse en el ámbito del otro para ayudarlo a salir del agua si es que quiere. No implica ignorancia de los principios morales. “Más bien implica que juntos llegamos a una conclusión en la cual nos enfrentamos con la realidad del problema. Si hay pecado, la culpa es reconocida y se dan los pasos para la recuperación.

CONCLUSIÓN:

Es nuestro deseo que estos consejos sean útiles y nos ayuden a poder trabajar con una comunidad LGTBIQ+, cada vez más creciente y activa en nuestra sociedad. 

Preparémonos como iglesia para trabajar con personas de la comunidad LGTBIQ+ y dar un testimonio digno de nuestro Señor Jesucristo. Preparemos líderes, discipuladores y, nunca olvidando, que por dura que sea la pelea: las puertas del Hades no prevalecerán contra la iglesia (Mat 16:18).


[1] John F. MaCarthur. Porsucausa.org

[2]   Unidad de Genética Analítica y Translacional del Massachusetts General Hospital y la Facultad de Medicina de Harvard

[3] Unidad de Genética Analítica y Translacional del Massachusetts General Hospital y la Facultad de Medicina de Harvard

[4] Science, La genética puede explicar hasta un 25% del comportamiento entre personas del mismo sexo, revela un análisis gigante, Jocelyn Kaiser, 29 de agosto de 2019

[5] J. Nicolisi: The Reparatíue Therapy ofthe Male Homosexual, JasonAronson, Northvale, 1991.

[6] Esly Carvalho, Cuando el homosexual pide ayuda (Buenos Aires, Argentina: Ediciones Certeza, 2004):

[7] Esteban Figueirido, Psicología y sexualidad (Barcelona, España: Publicaciones Andamio, 2010): 28

[8] Tim Broach, Homosexualismo (2012): 13

[9] Neil T. Anderson, Rompiendo las Cadenas (Editorial UNILIT): 175-200

[10] Esteban Figueirido, Psicología y sexualidad (Barcelona, España: Publicaciones Andamio, 2010): 28

[11] Jorge león, Los asesores pastorales y los homosexuales (© CristiaNet.com/psicopastoral, 2002): 7

El Enfoque de Género: Desafíos que representa para la Iglesia.

2 Timoteo 3:1-4_22



Autor: Dr. Alberto I. González Muñoz

INTRODUCCION:

Para hablar de “desafíos” primero definamos la palabra. Desafío es todo lo que nos obliga a reaccionar, responder, actuar. Es sinónimo de reto, provocación y amenaza. Josué, el sucesor de Moisés, desafió al pueblo en su discurso de despedida: Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quien sirváis; si a los dioses que sirvieron vuestros padres cuando estuvieron del otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová (Josué 24:15).

Otro desafío bíblico es la pregunta de Jesús a los 12, cuando muchos de sus otros discípulos lo abandonaron. ¿Queréis acaso iros también vosotros? (Juan 6:67). Muchos se habían ido y Jesús quería saber de inmediato que harían los discípulos. Como siempre, Pedro habló enseguida: ¿Señor?, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. (Juan 6:68).

Para esta conferencia me inspiro en el estudio de los capítulos 3 y 4 de la 2da carta de Pablo a Timoteo. Al hablar de la conducta humana y convencido de que los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados, le escribe a su hijo espiritual que debe afirmarse en lo que ha aprendido y cree. Le explica cómo reaccionar y le comparte que él mismo, a pesar de su fidelidad al ministerio cristiano sufrió también por el mal actuar de unos y la traición de otros.

Invito a los jóvenes a leer y estudiar profundamente esos capítulos. Nos ayudarán a entender por qué no podemos ignorar los desafíos actuales del enfoque de género, los cambios que se harán al código de familia, y las transformaciones que se vaticinan en la educación cubana. Para responder a esos desafíos, debemos estudiar la estrategia que Pablo recomendó a Timoteo. Una estrategia es una serie de acciones muy meditadas, encaminadas hacia un fin determinado; y eso es lo que Pablo presenta en ese versículo: “Pero tú, sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio (4:5)”. Él no dice a Timoteo que ignore el desafío porque le insta a hablar a tiempo y fuera de tiempo, exhortar, redargüir y reprender. Él diseña una estrategia sobre cómo debe responder un obrero cristiano a la conducta humana de los tiempos postreros.

1.- EL PRIMER PASO DE LA ESTRATEGIA: SER SOBRIO EN TODO.

La expresión ser sobrio pareciera que insta a no hacer nada. Y por demás, la sobriedad no es característica de la juventud. En esas edades queremos impresionar, brillar, llamar la atención, responder o actuar agresivamente. Como Pablo sabía que Timoteo, se enfrentaría a “maestros que conforme a sus propias concupiscencias apartarían de la verdad el oído y se volverían a las fábulas”, le insiste: sé sobrio en todo. Si consideras que la sobriedad es debilidad o apatía estás cometiendo un error garrafal.

La palabra que se traduce por sobrio, significa estar en control de sus fuerzas, sentimientos y emociones. Así como un atleta en una competencia necesita tener control y concentración para desplegar correctamente su toda su fuerza y sus capacidades, responder a desafíos importantes requiere tener control total de todo lo que decimos y hacemos y no dejarnos llevar por instintos, temores ni emociones. El control y la concentración aumentan la fuerza de cualquier argumento, la explosión de sentimientos y temores tienden a desbocarnos, lo cual ante un desafío como este sería trágico; porque cerraría los oídos de quienes queremos nos oigan.

Ser sobrios no es ser cobardes ni aburridos. Ser sobrios no es dar la callada por respuesta porque NO es el sentido de la palabra bíblica que aparece varias veces en el NT. Es ser razonables, sensatos, actuar con dominio propio. Mientras más importante y retador es un desafío, más cordura, más seriedad, más sobriedad, más sensatez. ¿Por qué insiste la Biblia en que seamos sobrios?

  • Porque el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. (1 Pedro 5:8).
  • Porque que el fin de todas las cosas se acerca (1 Pedro 4:7).
  • Porque debemos esperar por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado (1 P 1:13).
  • Porque estamos vestidos de una coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo (1 Tes 5:8).

¿Qué implica ser sobrios en un momento como este?

Implica que aunque sentimos que es un reto ineludible, debemos reaccionar con cordura. Podemos errar si al ser retados, dejamos que los sentimientos o el instinto controlen nuestras reacciones.

Implica que debemos invertir tiempo en estudiar qué significa el enfoque de género. Uno no puede combatir por ideas preconcebidas. Si al hablar en contra del enfoque de género se hace obvio que ignoramos cuáles son sus pretensiones expresadas, o manifestamos ignorancia o desinterés en los sufrimientos que muchos han padecido por injusticias históricas con respecto a la relación sexo-género pierden fuerza nuestros argumentos.

Implica que no podemos caer en el mismo error de quienes nos acusan a nosotros, que actúan por presuposiciones pero en realidad no conocen –ni quieren oír- qué es lo que realmente pensamos y enseñamos. ¿Nos molesta que traten de imponernos criterios? ¡Recordémoslo cuando hablemos de los nuestros! El espíritu con que hablemos es muy importante. Puede abrir o cerrar oportunidades.

Implica que al expresar nuestras creencias, no podemos trasmitir odio, desamor o desprecio hacia ninguna persona. Nos gusta mucho decir que odiamos al pecado y amamos al pecador. Pero a veces nuestras actitudes muestran lo contrario. El amor hacia los pecadores no puede ser etéreo, tiene que demostrarse en nuestra interacción diaria con ellos. Siguiendo la verdad en amor (Efesios 4:15).

2.- EL SEGUNDO PASO DE LA ESTRATEGIA ES: SOPORTAR LAS AFLICCIONES.

En ningún momento podemos olvidar que, porque somos cristianos, sufriremos en este mundo. “estas cosas os he hablado para que en mi tengáis paz, en el mundo tendréis aflicción, más confiad yo he vencido al mundo (Juan 16:33)”. Por eso sufrimos ahora por el enfoque de género. No nos engañemos. Es posible que a la mayoría de las personas no les agrade en lo absoluto, pero de ahí a que tomen una posición en contra, o que estén dispuestos a sufrir por ello, es otra cosa. Y más todavía, estemos conscientes de que hay personas que se consideran cristianas que a ese respecto no piensan igual que nosotros, por lo cual, también nos acusan de “fundamentalistas” o “iglesias retrógradas”, etc. Lo cual nos hiere mucho más aún. Nosotros no creemos merecer esos calificativos, pero como creemos que la Biblia es la Palabra de Dios y nuestra única regla de fe y práctica, no tenemos otra opción que oponernos al enfoque de género. Recordemos que el llamado a seguir a Cristo incluye cargar una cruz. El creyente que crea que siendo fiel a Dios se liberará de todo sufrimiento no ha entendido la fe ni la historia cristiana.

¿Qué implica la expresión soportar las aflicciones?

Implica mantenernos aferrados a lo que creemos es la verdad de Dios, aunque ello nos cause sufrimiento, sabiendo que el consuelo divino nunca faltará.

Implica que Dios nos dará fuerzas y sabiduría para enfrentar el sufrimiento, e incluso para evitarlo cuando sea posible, porque también creemos que todo lo que sucede en nuestras vidas tiene un propósito aunque no lo entendamos.

Implica que sufrir por nuestra fe es un privilegio. “Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no solo que creáis en él, sino que también padezcáis por él (Filipenses 1:30)”.

Implica que el sufrimiento no nos libera de vivir santa y piadosamente. Podemos ser maltratados pero no podemos maltratar a nadie. ¿Acaso Cristo no es el ejemplo supremo? No tenemos autorización para tirar piedras. El que de vosotros esté sin pecado… sea el primero en arrojar la piedra (Juan 8:7)

3.- EL TERCER PASO DE LA ESTRATEGIA: HAZ OBRA DE EVANGELISTA.

Cuando Pablo le escribe a Timoteo que prediques la Palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina (2 Tim 4:1-2), se refiere a la enseñanza de toda la doctrina cristiana. Además, le especifica: haz obra de evangelista, o sea, que se preocupe por predicar el evangelio a los pecadores.

Aunque haya diferentes ministerios en la iglesia, y los dones personales definan qué tanto se ocupa una persona de un ministerio u otro, hacer obra de evangelista es un deber común. Ahora bien, al ser desafiados por el enfoque de género, es primordial que estemos muy claros sobre el concepto bíblico de pecado. Cuando la Biblia dice: por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23), se refiere a todo tipo de pecado y no exclusivamente a los pecados sexuales. Las personas pueden tener una conducta sexual correcta y estar bajo el juicio de Dios por su avaricia, idolatría, egoísmo o su corrupción en otras esferas del comportamiento humano. Si hay conductas sexuales catalogadas como pecaminosas en la Biblia, en la misma lista aparecen otras que nada tienen que ver con el sexo. Por lo tanto, no es correcto que nos horroricemos en la iglesia por ciertas conductas sexuales y le pasemos la mano o convivamos con otros pecados que la Biblia condena en la misma medida. Si así hacemos, estamos corrompiendo el evangelio.

¿Qué implica hacer obra de evangelista en estos tiempos?

Implica que debemos ser consistentes con el concepto bíblico de pecado. Como todos los pecados son rebelión contra Dios, todas las personas necesitan que les presentemos el evangelio con el mismo amor y buena voluntad; incluidos quienes nos están atacando, acusándonos de fundamentalistas, misóginos y reaccionarios. Si no les presentamos a ellos el evangelio, estamos desobedeciendo al Señor.

Implica que nuestro rechazo total al enfoque de género, no indica rechazo a las personas que lo promueven y a quienes practican la diversidad sexual. Según la Biblia, pueden recibir el perdón y ser regenerados como cualquier ser humano. Que pequen en el área de la sexualidad o en los propósitos que están llevando adelante, no impide que sean valiosos para Dios. ¿Cómo podemos odiarles? ¿Quién era Saulo de Tarso cuando Dios le llamó en el camino de Damasco? ¿Quiénes eran los publicanos Mateo y Zaqueo, María Magdalena y otras personas con quienes Jesús se sentaba a compartir y comer? La gente los odiaba y despreciaba, pero Jesús los amó e invitó a seguirles. ¿Por qué Jesús dijo a los principales sacerdotes y los ancianos del templo: “De cierto os digo que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios (Mateo 21:31)”? Nunca debiéramos olvidar que él fue más crítico con los religiosos hipócritas de su época que con los pecadores más depravados.

Implica que no podemos olvidar que la principal misión de la iglesia es alcanzar a los pecadores con el evangelio de Cristo. Podemos luchar contra el enfoque de género y otros problemas sociales, siempre que no olvidemos ni abandonemos nuestra principal misión (Mateo 28:19-20).

4.- EL CUARTO PASO DE LA ESTRATEGIA: CUMPLE TU MINISTERIO.

Pablo no le dice a Timoteo que se calle. Le exige que hable a tiempo y fuera de tiempo, pero que sea sobrio, sufrido, enfocado en las consecuencias del pecado humano y que cumpla su ministerio. Temo que algunos no tengamos un concepto claro de lo que la palabra bíblica ministerio significa. Para muchos ministerio es solo un cargo de dirección, una posición privilegiada donde la persona que ministra recibe el cuidado, la atención y la aprobación de todos. ¡Nada más ajeno a la enseñanza bíblica!

Cuando Pablo ordena a Timoteo cumple tu ministerio después tras insistirle que sea sobrio, que soporte las aflicciones y que haga obra de evangelista le recuerda que es un servidor de Dios y de la gente, no un empresario, un dirigente, ni un gobernante. Por lo tanto, no puede ser dominado por la soberbia, sino por la humildad, debe amar a las personas, sean como sean porque intenta rescatarlas, por ello, olvidándose de sí mismo debe servir a los demás por obediencia a Dios. La palabra ministro es tan grande que en vez de enorgullecer a quien la lleva, debiera aplastarlo. Es penoso que la cualidad esencial del ministerio cristiano brille por su ausencia en muchos lugares: nada hagáis por contienda o por vanagloria, antes bien en humildad… (Filipenses 2:3). ¿Te extraña que los términos contienda y vanagloria aparezcan juntos en este versículo? La contienda y la vanagloria se alimentan una de la otra. Es significativo que antes de perfilar la estrategia paulina que hemos presentado en esta conferencia, Pablo haya recordado a Timoteo: que el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizás Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad (2 Timoteo 2:24-25).

¿Qué implica cumplir con nuestro ministerio en este tiempo?

Implica que aunque la lucha contra el sistema de pensamiento que provoca el enfoque de género es  ineludible, debemos desarrollarla en los términos en que nos corresponde como ministros de Cristo. Tanto nuestro vocabulario como nuestras actitudes, nuestras reacciones y las acciones que desarrollemos, deberán mostrar siempre el inmenso amor de Dios por la humanidad perdida. Tenemos que experimentar, como expresó Pablo el sentir que hubo también en Cristo Jesús (Filipenses 3:5).

Implica que en todo momento recordemos que nuestra lucha no es contra personas, sino a favor de ellas y por su bienestar. Nuestro interés es advertir sobre conceptos y acciones que consideramos nocivas y destructivas para la sociedad en general. Nuestros profesionales, pastores y especialistas deben estudiar sobre las consecuencias del enfoque de género en otros países para instruir a los creyentes y que a su vez, estos puedan hablar con autoridad y conocimientos suficientes dónde y cuándo sea pertinente.

Implica que como servidores de Dios y de la sociedad, nos asesoremos legalmente con nuestros abogados y personal jurídico y aceptemos su dirección. Teniendo en cuenta los grandes y diversos problemas que enfrenta el país en estos momentos, es muy importante que todas las acciones que realicemos estén dentro de la legalidad para no propiciar problemas y situaciones que en vez de ayudar a nuestras mejores intenciones provoquen lo contrario. No permitamos que nadie tergiverse las razones y el propósito de nuestra lucha.

CONCLUSIÓN

Me emociona comprobar que Pablo al final de los capítulos bíblicos que han inspirado esta conferencia y creyendo que está cerca de su encuentro con el Señor, reconoce que ha librado su batalla de la mejor manera y confía en que el Señor le tiene reservada la corona de justicia. Reconoce que aunque ha tenido fieles seguidores a su lado, otros le han hecho daño y hace una declaración espeluznante: En mi primera defensa nadie estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon. (1 Timoteo 4:16) ¿Cómo pudo suceder? Los que estaban junto al gran Pablo, el amado y súper admirado apóstol de los gentiles, ¿le abandonaron en el momento que él más les necesitaba?

Recordemos que la conducta humana, aún la nuestra, puede ser impredecible si impresionados por acontecimientos que nos desconciertan, actuamos fuera de control. ¿Por qué el apóstol al hablar de ellos pide que no les sea tomado en cuenta? ¡Se estaba refiriendo a cristianos que estaban con él y le abandonaron en el momento más difícil! Él, no obstante, como no ha perdido el control los trata con misericordia.

Es crucial que al intentar desarrollar una estrategia que explique tanto a los cristianos como a todo nuestro pueblo y a las autoridades las razones por las cuales nos oponemos radicalmente al enfoque de género, no nos dejemos llevar por ningún otro motivo que no sea el de aclarar cuál es la verdad de Dios.

Que el Señor nos ayude para que todos, impregnados del sentir de Cristo, ante este enorme desafío, actuando como corresponde, podamos declarar como Pablo: 

“Pero el Señor estuvo a mi lado y me dio fuerzas para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león. Y el Señor me librará de toda obra mala y me preservará para su reino celestial. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.  

Breves líneas entorno al panorama legal de las Políticas de Género en Cuba.


Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

Colosenses 2:8-10

Lic. Reinier Raúl Amarán Capote

Lic. Nathaly Vicente Borges


Conferencia impartida como parte de la Campaña a favor de una Identidad de Género Bíblica del Ministerio Convencional de Jóvenes. 2021.

Introducción:

El Objetivo General es complementar la preparación de pastores, líderes y miembros de nuestras iglesias en aspectos jurídicos, a fin de lograr mayor entendimiento y comprensión de los tiempos, para presentar defensa bíblica de las situaciones que demandan razón de nuestra fe y esperanza en la vida en Cristo.

De manera particular pretendemos describir el panorama legal que sustenta la avalancha doctrinal de la Ideología de Género; identificar algunos de los conceptos con trascendencia jurídica y su implicación para el panorama legal cubano.

Aspectos a tratar:
1. Breve descripción del Panorama Legal
  • Panorama legal internacional.
  • Regulación constitucional (conceptos fundamentales) antes y después de 2019.
  • Regulaciones en el ámbito familiar.
  • Regulaciones en el ámbito de la Administración Pública.
  • Regulaciones en el ámbito Penal y Procesal Penal.
2. Defensa desde la Cosmovisión cristiana.
3. Conclusiones.

A. Implicación para Cuba al suscribirse a los antecedentes legales internacionales.

  • La Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer; 1979
  • La Convención sobre los Derechos del niño, 1989; 1991
  • El Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo, El Cairo 1994.
  • Conferencia de Beijing de 1995.
  • El Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas. Protocolo de Palermo, 2000;
  • El Consenso de Montevideo sobre Población y Desarrollo, 2013;
  • Las Directrices Operacionales para la Educación Integral de la Sexualidad del Fondo de Población de Naciones Unidas, 2014;
  • La Declaración de los Derechos Sexuales, de la Asociación Mundial para la Salud Sexual, 2014; como respuesta a las crecientes necesidades sexuales.
  • Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), 2015;
  • Marco de la Federación Internacional de Planificación Familiar para la Educación Integral en Sexualidad, 2017;
  • Orientaciones Técnicas Internacionales sobre Educación en Sexualidad, 2018;

Vamos a referirnos a los de mayor impacto:

La Convención sobre los Derechos del niño, 1989; 1991

Este instrumento legal es muy importante y fue adoptada por más de 180 países. Refrenda el principio de no discriminación, la adhesión del interés superior del niño, el derecho a la vida, la participación etc. Tiene como elemento llamativo y atractivo, la Protección contra abandono, maltrato de los infantes. Notamos que aparecen los conceptos “niño, niña adolescente” como resultado del principio de individualización.

El Programa de Acción de la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo, El Cairo 1994.

Esta es una conferencia destinada a lograr la inclusión social y en las listas públicas de población para lograr igualdad social. Aborda el tema de la equidad entre géneros, las familias, su composición y estructura.

Esta es una reunión de resultados bastante significativos, la que se realiza con el fin de lograr el empoderamiento de la mujer. Es el documento más completo en materia de igualdad de la mujer, en escenarios concretos como la esfera laboral, la economía, los derechos humanos, salud, mecanismos institucionales para el adelanto de la mujer. Considero que tuvo un fuerte impacto; podemos decir que en esta temática hay un antes y un después. Después de esto, quinquenalmente la ONU se reúne para revisar la implementación de este plan. La última reunión fue prevista para marzo de 2020 (tras 25 años) y suspendida por la COVID 19.

Las Directrices Operacionales para la Educación Integral de la Sexualidad del Fondo de Población de Naciones Unidas, 2014;

Este es el documento madre de los programas de educación sexual a todos los niveles, planes de estudio que permite dotar a niños del enfoque de género. (Estas directrices son la base para la controvertida Resolución 16 del MINED)

La Declaración de los Derechos Sexuales, de la Asociación Mundial para la Salud Sexual, 2014; como respuesta a las crecientes necesidades sexuales.

Esta convención empodera a las personas sobre temas como: Decidir sobre el cuerpo y la sexualidad, Ejercer y disfrutar la sexualidad como cada persona quiera, decidir con quién o quienes se relacionan, vivir libre de violencia por ello. Así mismo, decidir sobre la vida reproductiva y el poder contar con servicios de salud sexual y reproductiva.

Aquí queremos hacer un aparte. Este documento fue un hito para los que ya luchaban a favor del aborto, entre ellos Cuba, que fue de las primeras naciones en despenalizarlo y crear las condiciones institucionales para la realización de miles de abortos anuales.

En este sentido, podemos decir que, en Cuba, el aborto fue totalmente ilegal hasta 1936, cuando se promulga una ley que lo permite, bajo circunstancias donde peligrase la salud de la grávida, o hubiese sido ésta objeto de violación u otros delitos, o existiese riesgo de transmisión de enfermedades graves. Aun así, el Código de Defensa Social lo deja en un ambiente de prohibición, ponderándose ambos derechos; el de la mujer (en alguna medida) y el del feto a nacer.

Sin embargo, en 1965 se flexibiliza aún más esta práctica y en 1985 se legaliza totalmente, siendo solamente ilícito el aborto realizado fuera de las instituciones médicas, o después del primer trimestre. De ahí la figura del delito de Aborto Ilícito (cometido fuera de las instituciones médicas). Por tanto, consideramos que la objetividad jurídica (objeto de protección de la norma penal) ha cambiado radicalmente, pues ahora el derecho de la grávida está por encima del derecho del feto y solamente se le opondrían cuestiones de salud pública.

Somos conscientes, además, de la aparición de programas en el Sistema de Salud pública que permiten la realización de abortos en las casas por medio de fármacos especializados.

Tan solo por la acción de estas políticas y la FMC, según la ONEI, en 2018 se practicaron 85 045 abortos legales (41 de cada 100 embarazos).[1]

B. Regulación constitucional (conceptos fundamentales)

La Constitución de 1976 fue preparatoria de todo esto. Desde 1960 comenzaron a implementarse políticas de gobierno tendentes a resolver problemas asociados a la desigualdad entre el hombre y la mujer, la discriminación, buscando sobre todo la inclusión social de la mujer y la participación de ésta en las tareas de la consolidación del régimen político recientemente instaurado, algo que sin duda le dio muy buenos resultados al sistema político, en términos de seguidores y avances sociales.

Ejemplo de ello la creación de los Círculos infantiles, donde desde muy temprano se comenzó a enseñar que “los juguetes no tienen sexo”, y tanto niños como niñas jugaban a diferentes roles de género, a fin de borrar estigmas sociales de “machismo”, abuso psicológico en la mujer” entre otras conductas fundamentalmente hogareñas.

Posteriormente comenzaron a aparecer políticas de inclusión social de la mujer en todos los sectores de la sociedad y fue vista la mujer desde en altos cargos del gobierno y la economía, hasta en labores netamente reservadas para hombres, debido a que requerían gran esfuerzo físico.

En 1975 se promulga el vigente Código de Familia, y se comienza a vislumbrar un asomo de lo antes explicado.

Sin embargo, el avance más visible en este sentido lo tuvo la Constitución aprobada en 2019, la que desde su etapa de anteproyecto comenzó a generar polémicas en este sentido. Sin duda resalta el concepto de Dignidad humana, recogido a partir del artículo 40, que incluye los llamados derechos sexuales y pondera la igualdad de todas las personas con independencia de sexo, género, raza entre otros. Asimismo, aclara que esta libertad se materializa en la igualdad de oportunidades, goce pacífico de espacios públicos, servicios, protección ante las autoridades, entre otros. 

Más adelante, el articulo 43 reafirma la igualdad ante la ley de hombres y mujeres, la inclusión y participación social de la mujer se introduce, como parte de esa dignidad antes protegida; asimismo el goce de los llamados “derechos sexuales y reproductivos”, la protección ante la violencia de género y las manifestaciones discriminatorias. Estos conceptos, no tenían anteriormente una protección constitucional.

A nuestro juicio el artículo 44 da pie a la inserción de estos conceptos en toda la sociedad, incluida la enseñanza desde edades tempranas. (En relación con el artículo 73 que define que la educación es responsabilidad del estado y de la sociedad y solamente es derecho de las familias.)

En el artículo 47 se introduce el tema del derecho de las personas al “libre desarrollo de su personalidad”, entendida ésta como el “conjunto de valores que cada persona escoja”, con el único límite en el guardar el derecho ajeno y los valores de la sociedad socialista refrendados en el artículo 1.

Por otra parte, el texto supremo dedica un capítulo entero al tema de la Familia, en este caso su Capitulo No.3, el que denomina “Las Familias”. Comienza con el derecho a fundar una familia por cada persona y el reconocimiento legal de cualquiera de sus tipos y formas de organización. Incluye diversas categorías, incluso aquellas que han sido desmembradas o desintegradas, incluso re-ensambladas por la aparición de una nueva unión conyugal. Por su puesto la carta magna no se dedica a clasificar estas familias, pero sí sienta las bases para el reconocimiento de que no existe solo un tipo, sino una amplia diversidad de modelos familiares y en todos y cada uno de ellos se desvinculan los conceptos familia y matrimonio. Se destaca además que el matrimonio, no tiene como fin específico la procreación, sino otros muy diversos como el placer, la vida espiritual etc. (En escenarios académicos se habla de Familias hetero-afectivas, uniones de hecho, reconstituidas, etc.)

Aquí lo más importante es que se desliga el vínculo de origen de la familia, no sólo por el vínculo jurídico sino, de hecho, basado en patrones afectivos. Es decir, las uniones de hecho anteriormente tenían que homologarse a los matrimonios, proceso que se realizaba con la intervención judicial. Ahora, sin embargo, este tipo de uniones cobra vida propia y puede ser considerada un tipo de familia. En escenarios académicos se discute que estas dos instituciones (matrimonio y uniones de hecho) no serán exactamente iguales, pero aún desconocemos su regulación final.

Se pondera constitucionalmente el deber de ambos padres en la educación de los hijos, así como otros miembros de la familia como los abuelos. Se regula por primera vez, la protección contra actos de violencia intrafamiliar y todo lo relativo al interés superior de los menores.

Doctrinalmente se parte de la separación de los conceptos de género y sexo. Se dice que el género no es el sexo con el que se nace, sino una construcción socio-cultural e histórica-relacional.[2]  Se refieren a los mandatos que la sociedad – en un momento histórico concreto- “impone” al hombre o mujer “etc”, a partir del sexo con el que se nace.

Algunos especialistas afirman que no se nace “hombre o mujer” o “hembra o varón”, sino “hembra y macho” , que son éstos últimos los conceptos del sexo.[3] La determinación de que, si serán niño o niña o mujer u hombre, es a lo que se refiere el género y es totalmente aprendido o social. Nada tiene que ver con el llamado “sexo biológico”. Los conceptos hombre y mujer, se desarrollan luego cuando se le colocan normas y patrones de conducta de lo que se debe pensar, sentir y hacer. Esto, según esta doctrina, es la base de los profundos desencuentros entre el hombre y la mujer, que han provocado desigualdad, violencia, abusos y deformaciones.[4]

C. Regulación familiar y procesal familiar.

Ya el Anteproyecto del nuevo Código de las Familias es un hecho. Después sobrevendrá la consulta popular, el debate con los diputados y la aprobación definitiva, en Referendo, del texto resultante, tal como lo dicta la Disposición Transitoria Decimoprimera de la Constitución.

El Dr. Leonardo Pérez Gallardo[5] insiste en que se trata de un Código, (…) que sitúe al afecto, al amor, la solidaridad y la responsabilidad en el pedestal de los valores jurídicos; un Código que procure una interpretación del Derecho desde una visión axiológica, con enfoque de derechos humanos, que supere los estrictos cánones en que tradicionalmente se han visto concebidos los distintos modelos familiares; un Código con una mirada pluralista, mucho más abarcadora que trasciende incluso los límites del Derecho(…)[6].

Aspectos más novedosos:

I. La separación entre los conceptos Sexo y Género

Entre los aspectos más significativos, abordan el concepto del Género, como algo totalmente desligado del sexo con el que se nace. Lo presenta como una categoría aprendida y construida socialmente, a partir de la existencia de un “bombardeo cultural e ideológico”, que durante años-fundamentalmente después del siglo XIX.-, impuso un sinnúmero de estereotipos y “arquetipos culturales”, hetero-determinados, que destruyeron una “supuesta diversidad pre-existente”, que al día de hoy es necesario derribar.

Por otra parte, la cultura heterosexual es la causa de lo que ellos definen como “familia tradicional obsoleta”, la que, según este criterio, se ha impuesto sobre otros tipos de familia, siendo la razón de la existencia de hogares rotos, abusos sexuales y otras disfunciones sociales, que tienen su centro en la hegemonía masculina.

II. La desconstrucción del esquema “Tradicional y hegemónico” de la familia nuclear y el reconocimiento de otros tipos de familia.

Artículo 81. Toda persona tiene derecho a fundar una familia. El Estado reconoce y protege a las familias, cualquiera sea su forma de organización, como célula fundamental de la sociedad y crea las condiciones para garantizar que se favorezca integralmente la consecución de sus fines.

Se constituyen por vínculos jurídicos o de hecho, de naturaleza afectiva, y se basan en la igualdad de derechos, deberes y oportunidades de sus integrantes. (Constitución de la República)

Ello implica la destrucción de los roles asignados a los cónyuges, quienes dejan de ser el núcleo de la familia colocándolos en el mismo plano de otros miembros, como pudieran ser los abuelos, tíos, u otro integrante afectivo. La protección jurídica de los diversos tipos de familias es regulada por la ley.

a) Uniones de hecho:

A juzgar por las estadísticas, este es hoy uno de los modelos familiares más comunes, no solo en el entorno cubano. En el país, tan solo según el Informe del Censo Nacional de Población y Vivienda, realizado en 2012, del total de personas que declararon mantener una pareja estable, el 52% manifestó estar casado y el 48%, unido.[7]

Las razones que conllevan a este comportamiento son tan diversas como la sociedad misma, según algunos expertos.[8] Una larga lista podría enumerarse: por ser el proyecto de vida que se abraza, marcadamente intencional; por temor a todas las consecuencias que, en el orden patrimonial, el matrimonio acarrea, y la consiguiente tramitación de un divorcio con el viso litigioso, que suele llevar consigo estereotipos sexistas discriminatorios a favor o contra la mujer, según sea el caso.

Pérez Gallardo, en un artículo publicado en el Sitio Web del Diario Granma, nos dice que (…) el matrimonio no solo puede ser formalizado con efectos para el futuro, como es lógico, sino con efectos hacia el pasado, ante notario o registrador del Estado Civil o del palacio de los matrimonios, o incluso, ante cónsules o vicecónsules. Sin embargo, de no existir acuerdo entre los miembros de la pareja, es posible interesar su reconocimiento judicial, en este caso de la unión matrimonial no formalizada, de modo que la sentencia que lo reconozca, dispondrá la inscripción del matrimonio, pero no así de la unión de hecho. (…)

Pero la Constitución cubana de 2019 rompió con una larga tradición, que databa desde la de 1940, de intentar equiparar, al decir de Pérez Gallardo, (…) “primero la unión de hecho al matrimonio; o de concebir una unión de derecho, más que de hecho, al situar la convivencia entre personas de diversos sexos, con vocación de permanencia, más aptitud legal de los miembros, como matrimonio, sin existir todavía el consentimiento matrimonial (…) Precisamente, el nuevo texto constitucional dejó sentado que el matrimonio no es el único hecho fundante de las relaciones familiares y abrió la posibilidad de las personas, a partir del derecho al libre desarrollo de la personalidad, de elegir el modelo familiar que se ajusta a su proyecto de vida, o simplemente de no constituir una nueva familia”.[9]

Nótese como, aunque se destaca en estos estudios que ambas instituciones (matrimonio y uniones de hecho) no serán exactamente iguales, ambas serán base para la conformación de legítimas familias

En resumen, la Ley Suprema cubana, al regular la unión de hecho en el artículo 82, lo hace con una visión de horizontalidad de los modelos familiares, o “formas de organización de las familias”, o sea, todos los modelos familiares valen y, en consecuencia, son protegidos por el Derecho. En otras palabras: la familia sustentada en la unión de hecho tiene tanta protección jurídica como la familia matrimonial, o cualquier otro tipo de modelo.

III. El reconocimiento expreso a la protección de la paternidad, como resultado de la re-asignación de roles.

La protección ahora incluye, expresamente, a la paternidad, en consonancia con el “vuelco sufrido en la tradicional construcción sociocultural asignada a la figura paterna, al papel cada vez más activo que gana y desempeña en la Cuba de hoy, y a la ruptura del mito de la centralidad que se le otorga a la figura materna.” (…)[10]

Al decir de los especialistas[11], la familia cubana se va en busca de un modelo mucho más democrático y flexible, donde los roles se intercambian con mayor naturalidad desde que el hombre deja de ser el principal proveedor de ingresos por excelencia, desde que los padres se sienten más implicados en las tareas del hogar y se ocupan de igual forma que las madres en el cuidado y manutención de los hijos desde el mismo momento de su nacimiento.

Ello ha tenido su reflejo, por ejemplo, en el contenido del Decreto Ley No. 339 del 2016, aunque se siga llamando De la Maternidad de la Trabajadora

IV. El matrimonio y sus peculiaridades, entre ellas la eliminación de la heterosexualidad como requisito

Artículo 82. El matrimonio es una institución social y jurídica. Es una de las formas de organización de las familias. Se funda en el libre consentimiento y en la igualdad de derechos, obligaciones y capacidad legal de los cónyuges. La ley determina la forma en que se constituye y sus efectos. Se reconoce, además, la unión estable y singular con aptitud legal, que forme de hecho un proyecto de vida en común, que bajo las condiciones y circunstancias que señale la ley, genera los derechos y obligaciones que esta disponga. (Constitución de la República)

Ya el matrimonio no es, como se ha reiterado, el único hecho-fuente de las relaciones familiares. De modo que se deja abierta la posibilidad de la persona, a partir del derecho al libre desarrollo de la personalidad, de elegir el modelo familiar que se ajusta a su proyecto de vida, o simplemente de no constituir una nueva familia.  Es decir, el nuevo texto sitúa al matrimonio como una de las fuentes de organización de las familias, pero no la principal.

En palabras de Pérez Gallardo, el código decidirá sobre los sujetos entre los cuales puede contraerse, el número de ellos, la autoridad competente para su formalización, los impedimentos matrimoniales, los documentos a aportar, y los demás requisitos para su formalización y efectos jurídicos, según lo dictado en el Artículo 82 de la Ley de Leyes.[12]

El Artículo 82 de la Carta Magna define el matrimonio, basado en el libre consentimiento y en la igualdad de derechos y obligaciones de sus integrantes; pero no menciona fin alguno. Ello es clave para entender que el matrimonio constitucional cubano no está sustentado en la heterosexualidad. Además, se basa en el principio de no discriminación por ningún motivo. Por lo tanto, los fines del matrimonio también variarán sustancialmente, ya no solo reproductivos, sino espirituales, de placer, gozo, etc.

V. El carácter punible de la violencia familiar.

El proyecto de Ley del Proceso Penal, identifica la Violencia intrafamiliar como cualquier manifestación de maltrato físico, psíquico, patrimonial, ya sea por acción u omisión, en el que agresores y víctimas se encuentran unidos por relación de pareja vigente o extinta, así como aquella que se produce entre parientes o afines. Asimismo, incluye en esta categoría a los hechos que ocurren en el marco de la mera relación de convivencia.

El problema es que estos hechos, hasta hoy han encontrado difícilmente un cauce de persecución penal satisfactorio (en ocasiones las autoridades eluden su procesamiento aludiendo a que son “problemas familiares” y no delitos.)

Se distingue igualmente la violencia de género, que no es más que aquellos actos violentos de maltrato físico, psíquico o patrimonial, por acción u omisión, ocasionado por razón de género.

Más allá de la objetividad jurídica (ámbito de protección de los derechos), aparece la concepción de los actos violentos que ocurren en el marco de las relaciones propias de la convivencia, y que pueden o no, constituir diversos delitos. Ejemplo, en un escenario de violencia familiar, pueden darse delitos contra la vida, o contra la libertad personal, contra el patrimonio, contra el normal desarrollo de las relaciones sexuales, entre otros. Pero ahora el hecho de estar vinculados a la esfera intrafamiliar, las cuestiones de género o el propio parentesco, le aporta un matiz particular a su enfrentamiento, lo que necesariamente deriva en soluciones procesales propias. Ello causa que los patrones habituales de su enfrentamiento por las autoridades competentes, en muchas ocasiones obvian cuestiones fundamentales de protección a las víctimas y en sentido práctico, ofrece soluciones ineficaces.

Es por ello que la Ley del Proceso Penal, brindará atención especial a estas temáticas ocurridas dentro de la familia. En ella se propone la figura de las víctimas, con derecho a representación letrada en los procesos, las que pueden ser examinadas incluso en el juicio oral en condiciones de privacidad. En estos casos, los tribunales adoptan las medidas para protegerlas y garantizar sus declaraciones en privado. Aparecen además medidas cautelares en relación a la prohibición de acercamiento entre presuntos agresores y víctimas, perjudicados, así como el embargo preventivo de bienes. Estas soluciones en el proceso penal son totalmente novedosas.

VI. La protección intencionada a personas en situación de posible desventaja dentro del grupo familiar como las niñas, niños, adolescentes, adultos mayores y personas con algún tipo de discapacidad

La Constitución, partiendo de la aplicación del principio de solidaridad y de la protección a la dignidad humana, prevé un amparo especial para los adultos mayores.

La familia, en particular, está en la obligación, ahora consagrada constitucionalmente, de cumplir con esa función social; por tanto, de manera constante y permanente deberá velar por las personas adultas mayores que formen parte de ella, siendo responsable de proporcionarles los recursos y atenciones necesarios para su desarrollo integral.

Ello implica, por ejemplo, la obligación de alimentos de conformidad con lo establecido en la legislación familiar; cuidar que no se victimice por cualquier acto de discriminación, abuso, explotación, aislamiento, violencia y otros que pongan en riesgo su persona, bienes y derechos. El incumplimiento de esta responsabilidad debe estar acompañada de medidas punibles.

Sobre la atención de las personas con discapacidad valen similares consideraciones. El reto más importante es la aplicación plena de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la cual Cuba es signataria, así como la armonización legislativa que supere la ausencia de reconocimiento de sus derechos.

VII. En lo procesal:

En el campo de lo familiar, para hacer frente a los compromisos internacionalmente asumidos, y ante la demora por la promulgación de una nueva ley (Código) de procesos y un nuevo código de lo familiar, el Consejo de Gobierno del TSP promulgó la Instrucción 216 de 2012.

Comienza a verse más claramente definido el Principio de “interés superior del Estado”, que no es más que en el Derecho de familia, el Estado tiene la responsabilidad de garante de las relaciones que se establecen. En otras palabras, de cara a un conflicto privado, el asunto deja de ser cada vez más privado de las partes y el Estado tiene una participación más directa. Por su puesto lo que se busca es resolver y representar a los menores y adolescentes más allá del interés de sus padres o abuelos. Esto trajo a colación cambios radicales en la manera de interpretar las siguientes temáticas:

  • Los menores y adolescentes tienen derecho a ser escuchados y que sean tenidos en cuenta sus intereses. El derecho de éstos a vivir una vida sin violencia intrafamiliar
  • La inclusión de las figuras de padrastros, abuelos y otros entes en los conflictos, a partir del escenario familiar cubano, donde existe alta concentración de familias re-constituidas o ensambladas.
  • Aparecen medidas cautelares del proceso, que incluyen la custodia temporal, Restitución de la custodia del niño, niña o adolescente, en caso de retención indebida; Asignación de la custodia provisional del niño, niña o adolescente, a uno de los padres, a abuelos y, excepcionalmente, a otras personas mientras dure el proceso; Asistencia obligatoria a programas educativos o terapéuticos, tratamiento médico, psicológico o psiquiátrico de niñas, niños o adolescentes o de alguno de sus padres y otras personas; Prohibición de visitar el hogar familiar y lugares de trabajo o estudio u otros.

VIII. Regulaciones en el ámbito de la administración pública

En sentido general, advertimos que en la Administración Pública cubana y en el sector empresarial, se desarrollan diversas acciones para la conformación de una cultura sexual con enfoque de género. Ello tiende a fomentar todos estos conceptos en la mente de directivos, funcionarios, trabajadores. Se busca la eliminación de las diferencias de roles entre hombres y mujeres, (al igual que se hace en la familia) mediante la colocación intencionada de mujeres en “labores de hombres” y viceversa.

Defensa desde la Cosmovisión cristiana.

En primer lugar, toda esta regulación obedece a una agenda internacional muy bien planteada, sobre todo a partir de la segunda mitad del Siglo XX, y que ya está próxima a cumplir su primer siglo. Es una agenda contra Dios, primariamente, y es una obra directa del maligno y del sistema de maldad que opera en el mundo entero.

El ser humano es un ser creado por Dios, a imagen y semejanza de él, lo que implica que nuestro valor e identidad no dependen de lo que podamos hacer o decidir nosotros, sino de aquello que nos fue dado por el mero hecho de haber sido creados a su imagen. Dios le dio vida al ser humano, enmarcándola solo en dos identidades posibles: varón y hembra. (Génesis 1:26-28). Dos seres distintos que se complementan a sí mismos en pos de señorear la creación. Por tanto, la heterosexualidad no es una expresión dentro de una variedad de formas de la existencia humana

La verdadera dimensión de la plenitud y dignidad humanas, no pueden ser vistas fuera del ámbito de Dios. Sin embargo, la primera crisis de identidad sobrevino, a causa del maligno y del pecado, lo cual nos hizo perder esa condición y, por consiguiente, el mal inundó la tierra. Pero Dios, en su infinita misericordia, decidió pasar por alto su justicia en la persona de Cristo Jesús, atrayendo hacia Él nuestra culpa y maldad y haciéndole sustituto nuestro en la Cruz. Por consiguiente, y esta es nuestra conclusión fundamental, todos los problemas del hombre son resueltos de una vez, abrazando la Fe en Cristo y reconciliándonos con el Creador por medio de Él.

Entonces lo que necesita el hombre, no son códigos que nos permitan vivir aún más en un esquema de “libertad” y aparente justicia, donde podamos seguir funcionando a la espalda de Dios.  Esto no es una opinión religiosa. El hombre no necesita re-definir el género, el sexo, la familia y los roles entre varones y hembras. Tampoco necesitamos un nuevo esquema procesal. El problema fundamental del hombre es que se encuentra enemistado con su creador y esa relación rota, trajo aún más maldad. Por esta razón, el hombre ha sido entregado a la vanidad de sus pensamientos pecaminosos y hoy se encuentra profundamente errado.

Por ende, la masculinidad y la femineidad no son categorías inducidas, impuestas o producidas por la sociedad patriarcal, sino que son atributos divinos, naturales y frutos de la propia creación. No es la moda, costumbre o cultura lo que determina el género de un ser humano. Dios nos creó desde del vientre de una mujer, con un sexo definido. Además, estableció los roles que cada uno debe jugar en el campo social. Por ejemplo, los hombres actúan en la familia y la sociedad, bajo el liderazgo de Cristo, llevando el rol predominante en la provisión del hogar, la protección y el cuidado de sus esposas. Asimismo, a las féminas, el Señor les ha dado el papel de ayudas idóneas, y las coloca en rol de complementariedad, bajo el liderazgo de sus esposos-como al Señor-y dotándolas de una sensibilidad y valor únicos para esta labor. De manera que ellas no son menospreciadas, sino agraciadas en el Señor, coherederas de la gracia y la salvación y juegan un papel primordial en la Iglesia y la sociedad, como mujeres. (1 Pedro 3:1-7).

Es por ello entonces que la diversidad de géneros y comportamientos sexuales que vemos hoy, no son la prueba de la veracidad de esta Ideología. Por el contrario, esta humanidad caída y sumida en el pecado, bajo la potestad de Satanás, ha intentado distorsionar desde el principio el plan de complementariedad divino en cuanto a hombre y mujer. Ello ha hecho que en ocasiones al hombre se le permita abusar de rol de líder, deviniendo en abusador. En otros casos, se le ha visto débil en las manos de la mujer. Por otra parte, las mujeres, en ocasiones se tornan víctimas en las manos de un yugo masculino que la denigra y en otros, se les pretende empoderar al punto de que rechacen la bendición de ser madres, esposas y guardianas del hogar. Pero la solución de estos problemas no está en borrar las diferencias anatómicas y de roles entre el hombre y mujer. Está en rescatar el diseño divino. Las escrituras enseñan que Satanás, es engañador y vino a hurtar, matar y destruir al hombre. (Juan 10:10) pero Jesús dijo: el Hijo del hombre ha venido para rescatar lo que se había perdido. (Mateo 18:11).

Y esto no es una mera “opinión religiosa”. Nuestro Señor Jesucristo reina con independencia de que los hombres crean o no y Dios es el creador y está al control de cada molécula de este planeta. Los valores bíblicos de la femineidad y la masculinidad, del matrimonio y de la familia, no pueden ser suprimidos o cambiados, ni por el estado ni por la sociedad. Estos no poseen ese derecho. Creo firmemente que, a pesar de que la mayoría de los gobernantes no son creyentes, Dios los ha puesto ahí, aunque ellos no lo sepan. (Romanos 13:1) Pero ese gobierno tiene límites, y no les corresponde a ellos establecer moralmente lo que es bueno y lo que no, sin tomar en consideración lo que Dios ha dicho en su palabra. ¿Y por qué digo esto? Porque Dios les ha dado a ellos una conciencia para discernir adecuadamente (Romanos 1:19-20). No nos extrañamos entonces cuando la mayoría de los políticos en el mundo que apoyan esta ideología, lo hacen por razones ajenas al fundamento de la propia doctrina, sino por conveniencia política. Por ejemplo, los sistemas políticos de izquierda, en su gran mayoría se han identificado con estos postulados, debido al excelso discurso aparentemente progresista de libertad, inclusión social y carácter revolucionario que ha enarbolado el movimiento LGTB. No olvidemos que los regímenes socialistas y de izquierda en general, están comprometidos con eliminar cualquier vestigio de injusticia social y por ello “se han dejado arrastrar por esta terrible empresa”. No existe constitución de “izquierda” que no esté alineada con el reconocimiento de los derechos LGTB, el aborto y el matrimonio igualitario. Ello tendrá terribles consecuencias.

Ahora muchos se preguntarán entonces, ¿por qué se está hablando entonces de todo esto en el mundo entero? ¿Por qué se han levantado entonces tantas voces que piensan igual? Romanos 1:24-32 nos ofrece una panorámica de las raíces de este problema. La Biblia enseña claramente que todos los hombres, habiendo conocido a Dios, no le  glorificaron sino que le dieron la espalda. Y esa actitud trajo como consecuencia, que fueron entregados por parte de Dios a tener una mente reprobada, lo que trajo consigo más pecado y que el hombre cayera en numerosas actitudes perversas, incluida la homosexualidad.

No hablamos tampoco de enfermedad, sino de pecado. Por tanto, no se necesitan médicos, psicólogos, sociólogos, activistas sociales. ¡Se necesita arrepentimiento y perdón de pecados! Se necesita restaurar la Imagen de Dios en el hombre y ser liberados del pecado y de la obra destructora del maligno. Esto solo lo puede hacer Nuestro Señor Jesucristo por medio del Evangelio.

Estamos conscientes también, de que algunos dirán: El amor, es lo que nos conlleva a tolerar todo esto. Que cada cual viva como quiera y lo aceptamos por amor a los demás.  Y es que Romanos 12:9-16 nos ofrece igualmente una panorámica de cómo opera el verdadero amor. Y en primer lugar quiero resaltar, que ese amor que nos muestra la escritura, no es un amor de este mundo. Es un amor sobrenatural. En segundo lugar, la causa de que nosotros podamos sentir amor hacia los demás, es precisamente por haber sido amados primeramente por Dios. Por tanto solo es teniendo una relación con Dios, que el hombre puede amar verdaderamente. Y ese amor, se manifiesta entonces, sin fingimiento, amando a los demás fraternalmente, aborreciendo lo malo (dígase lo que Dios prohíbe) y haciendo lo bueno (lo que Dios manda). Por tanto si amamos al homosexual, entonces tenemos que confrontarle por el pecado que en él hay y que sin duda le llevará a un destino de perdición.

En este sentido debemos oponernos a todo tipo de actitud, que denigre a estas personas o que violente su integridad. Los cristianos no somos ni homófobos, ni discriminamos el derecho de nadie. Simplemente estamos convencidos de que la homosexualidad y todas estas disforias de género son pecado delante de Dios y la paga de cualquier pecado, es la muerte y la condenación eterna.

Las diferencias innegables entre varón y hembra, no deben implicar necesariamente una desigualdad social, ni deben ser vistas así. Mucho menos se debe intentar borrar esas diferencias con argumentos que niegan la ciencia, a fin de legitimar sus posiciones pecaminosas, generalizando características particulares de algunos, que no se adaptan a la mayoría.Estamos plenamente de acuerdo, que cuando se levanta la voz en contra de las actitudes machistas, de aquellos que ven a la mujer inferior, como objeto del que pueden abusar, o que denigran o discriminan a un miembro de la comunidad LGTB, se está haciendo una noble labor.

Conclusiones

El panorama legal supone un entramado complejo de normas que legitiman peligrosamente una filosofía de vida, contra la Gloria de Dios y contra la imagen de ésta en el hombre.

Recomendaciones

  1. ¡Debemos orar! Separados de Dios nada podremos hacer. (Juan 15:5, Zacarías 4:6). Debemos clamar a Dios que tenga misericordia de Cuba, que frene estos poderes satánicos que se encuentran detrás de cada paso de avance de esta ideología. Es un tiempo de dolor para Cuba. Esto es un poder que va más allá del interés de activistas, o de un estado o gobierno particular, o de organizaciones internacionales. Son fuerzas, principados de maldad de las tinieblas y debemos revestirnos del poder de Dios. (Efesios 6:11-12)
  2. Debemos actuar: Usar todas nuestras fuerzas como pacificadores, a fin de defender a nuestros hijos y nietos. Defender el derecho que tenemos de criarlos de acuerdo a nuestros valores y creencias cristianas. (Hechos 5:29).
  3. En este sentido cada creyente deber equiparse con la armadura de Dios, a fin de presentar defensa con mansedumbre ante todo el que le demande razón de la esperanza y la fe que hay en cada uno de nosotros.
  4. Debemos modelar en nuestras vidas la belleza del matrimonio, tal como Dios lo instituyó en el principio, como la relación complementaria de un hombre y mujer, donde el hombre representa a Cristo, amando a su esposa como él amó a su Iglesia, y la mujer representa a Cristo también, como aquel que se sometió voluntariamente a la autoridad del padre, siendo uno con éste. ¡Cuán deleitosa puede ser la relación de dos pecadores, redimidos por la gracia, y por el poder del Evangelio, cuando cada uno asume el rol que Dios determinó! Solo así podemos ser una parábola viviente de la relación de Cristo y su Iglesia.
  5. Debemos estar como cristianos contra todo tipo de abusos de discriminación, a favor de un trato justo y digno a todas las personas. Debemos tener compasión, amar y compartir con la comunidad LGTB el mensaje del Evangelio a fin de que produzca en ellos arrepentimiento y mostrarles así que hay Libertad genuina en Cristo. En este sentido es importante saber diferenciar entre los activistas de esta ideología y aquellos que sufren una real distorsión de su identidad sexual por causa de su condición caída.

Referencias:

  1. Código de las Familias: Abierto, inclusivo, expresión de los nuevos tiempos. Autor: Yudy Castro Morales | yudy@granma.cu, 25 de diciembre de 2019. http://www.granma.cu/cuestion-de-leyes/2019-12-25/codigo-de-las-familias-abierto-inclusivo-expresion-de-los-nuevos-tiempos-25-12-2019-22-12-21
  2. Convención de los Derechos del Niño. Junio de 2006UNICEF Mauricio Legendre, 36. 28046 Madrid. Junio de http://www.unicef.es unicef@unicef. Depósito Legal: DL-M-26132-2006
  3. Conferencias mundiales sobre la mujer. https://www.unwomen.org/es/how-we-work/intergovernmental-support/world-conferences-on-women. Sitio Web ONU Mujeres
  4. Constitución de La República.
  5. Cuatro preceptos sobre la familia revelan superioridad de la propuesta constitucional (I parte) Autor: Yudy Castro Morales | yudy@granma.cu. 12 de septiembre de 2018
  6. Derechos Sexuales: una declaración de IPPFVersión abreviada. Documento para IPPF y sus miembros. https://www.ippf.org/sites/default/files/ippf_sexual_rights_declaration_abridged_spanish.pdf
  7. Directrices operacionales del UNFPA para la educación integral de la sexualidad:Un enfoque basado en los derechos humanos y género. © UNFPA. 2014
  8. El Segundo sexo. Simone de Beauvoir (1908-1986Idioma:CASTELLANO, ISBN:9788437637365, 2017.
  9. Los estudios de género en Cuba. ¿Dónde estamos y hacia dónde vamos? Mayda Álvarez Suárez. Revista Anales de la Academia de Ciencias de Cuba. Vol.6, No.2, Año 20161.
  10. Doce mujeres extraordinarias. Jhon MacArthur. Editorial Betania, 2006. ISBN: 0-88113-962-9
  11. Informe de la Cuarta Conferencia Mundialsobre la MujerBeijing,4a15deseptiembre de 1995A/CONF.177/20/Rev.1Naciones Unidas..1Publicación de las Naciones UnidasNúmero de venta: 96.IV.13
  12. La Unión de hecho en el Nuevo Código de las Familias. Diario Granma. Autor: Yudy Castro Morales | yudy@granma.cu, 24 de marzo de 2021. http://www.granma.cu/cuestion-de-leyes/2021-03-24/la-union-de-hecho-en-el-nuevo-codigo-de-las-familias-24-03-2021-22-03-57
  13. La unión de hecho en el nuevo Código de las Familias (+ Video) http://www.cubadebate.cu/especiales/2021/03/25/la-union-de-hecho-en-el-nuevo-codigo-de-las-familias-video/ Yudy Castro Morales. Articulo publicado en Granma. 25 de marzo de 2021.
  14. Masculinidades hegemónicas. Colectivo de Autores. Una mirada desde la juventud. Autores: MsC. Isabel Reinoso, Castillo. Centro Universitario Municipal “Hermanos Saíz Montes de Oca”. Cuba1 e-mail: isarec@upr.edu.cu, MsC. Natalia Teresa González Vinent. Centro Universitario de Baracoa. Guantánamo. Cuba2 e-mail: Ing. Greter Suárez Roján. Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarría. La Habana. Cuba3*** e-mail: inf.inversiones@gaviota.cu
  15. Proyecto de Ley del Proceso Penal.
  16. Resumen de la Declaración Universal de los Derechos Sexuales o Declaración de València (XIII Congreso Mundial de Sexología, 1997; València (España). https://worldsexualhealth.net/wp-content/uploads/2013/08/declaracion_derechos_sexuales_sep03_2014.pdf

[1] Código de las Familias: Abierto, inclusivo, expresión de los nuevos tiempos. http://www.granma.cu/cuestion-de-leyes/2019-12-25/codigo-de-las-familias-abierto-inclusivo-expresion-de-los-nuevos-tiempos-25-12-2019-22-12-21

[2] Masculinidades hegemónicas. Una mirada desde la juventud. Colectivo de Autores.

[3] #HacemosCuba: Realidades de las familias cubanas y el Artículo 68 a debate (Segunda parte). Programa televisivo transmitido el 20 de octubre de 2018. https://www.youtube.com/watch?v=9XEAs_G3hic&t=403s. Profesora Mayda Álvarez.

[4] El Segundo sexo. Simone de Beauvoir.

[5] Dr. Leonardo B. Pérez Gallardo. Doctor en Ciencias Jurídicas por la Universidad de La Habana, Máster en Derecho Privado por la Universidad de Valencia, España, Profesor Titular de Derecho Civil en la Universidad de La Habana y Notario, Vicepresidente de la Sociedad Cubana de Derecho Civil y de Familia y de la Sociedad del Notariado cubano y Presidente del Tribunal Nacional Permanente de grados científicos para las Ciencias Jurídicas, autor de varios libros y artículos publicados en su país y en varias naciones iberoamericanas.

[6] Código de las Familias: Abierto, inclusivo, expresión de los nuevos tiempos. http://www.granma.cu/cuestion-de-leyes/2019-12-25/codigo-de-las-familias-abierto-inclusivo-expresion-de-los-nuevos-tiempos-25-12-2019-22-12-21

[7] La unión de hecho en el nuevo Código de las Familias (+ Video) http://www.cubadebate.cu/especiales/2021/03/25/la-union-de-hecho-en-el-nuevo-codigo-de-las-familias-video/ Yudy Castro Morales. Artículo publicado en el  Sitio Web del Diario Granma. 25 de marzo de 2021.

[8] Dr. Leonardo Pérez Gallardo. La unión de hecho en el nuevo Código de las Familias (+ Video). http://www.cubadebate.cu/especiales/2021/03/25/la-union-de-hecho-en-el-nuevo-codigo-de-las-familias-video/ Yudy Castro Morales. Artículo publicado en el  Sitio Web del Diario Granma. 25 de marzo de 2021.

[9] Dr. Leonardo Pérez Gallardo. La unión de hecho en el nuevo Código de las Familias (+ Video). http://www.cubadebate.cu/especiales/2021/03/25/la-union-de-hecho-en-el-nuevo-codigo-de-las-familias-video/ Yudy Castro Morales. Artículo publicado en el  Sitio Web del Diario Granma. 25 de marzo de 2021.

[10] Artículo “Cuatro preceptos sobre la familia revelan superioridad de la propuesta constitucional” (I parte) Autor: Yudy Castro Morales | yudy@granma.cu. Publicado el 12 de septiembre de 2018 en el Sitio Web del Diario Granma.

[11] Dra. Ana María Álvarez-Tabío Albo, profesora titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana. Artículo “Cuatro preceptos sobre la familia revelan superioridad de la propuesta constitucional” (I parte) Autor: Yudy Castro Morales | yudy@granma.cu. Publicado el 12 de septiembre de 2018 en el Sitio Web del Diario Granma.

[12]  Código de las Familias: Abierto, inclusivo, expresión de los nuevos tiempos. http://www.granma.cu/cuestion-de-leyes/2019-12-25/codigo-de-las-familias-abierto-inclusivo-expresion-de-los-nuevos-tiempos-25-12-2019-22-12-21

Testimonio

El Pastor Abel Pérez Hernández  nos comparte este testimonio real de uno de los jóvenes de la Iglesia Alcance Victoria Cuba, él mismo quizo compartir con TODOS dando prueba de la TRANSFORMACION y del trabajo que como iglesia hemos realizado y continuaremos realizando. Espero sea de edificación.   

Hola. Yo soy Cristian de la Iglesia Alcance Victoria Cuba, tengo 24 años de edad y coincido 100% con lo que se comunica en este texto.


Yo era uno de estos jóvenes que por mucho tiempo salía de madrugada a las calles del Bim Bom, Humboldt, Pico Blanco, Flauta Mágica y tantos lugares donde practicar este tipo de actividad es normal.

Estuve en las calles por casi 10 años … actuando de esta manera que para mi entender estaba más que bien. Mi familia cometía el error de aplaudirme todas mis gracias. Y todo aquel que estuviera en contra de lo que hacía, estaba mal.

Desde mi experiencia te digo que SÍ hay una transformación, no lo creía hasta el momento en el que yo acepté a Cristo en mi vida.

Recuerdo que el muchacho que estaba conmigo como “ PAREJA” en aquel entonces también lo aceptó. Ahora ¡Yo no sé si lo hizo sinceramente! ¡Lo que si sé, es lo que ÉL hizo, está y seguirá haciendo en Mi; una transformación impresionante.!

Mis gustos cambiaron, mi voz se fortaleció, mi carácter, junto con todas esas cosas también cambió.

Por eso hoy disfruto de una autoestima saludable entendiendo el propósito por el cual fui creado.

Doy GRACIAS a DIOS por la Iglesia ALCANCE VICTORIA CUBA, en la cual hoy me encuentro, preparándome para entrar en un futuro a un Seminario y Ser ese hombre que DIOS quiere que SEA.

Joven si estás leyendo esto y viviste algo parecido te invito a que puedas venir a nuestra familia, donde tenemos pasados distintos pero apuntamos a un mismo futuro conectando como una verdadera familia donde abunda el AMOR, ACEPTACIÓN, PACIENCIA y tantas cosas que no puedes imaginar.

TE INVITO a que contactes con nuestro PASTOR Abel Pérez Hernández

Dios te bendiga mucho

Los retos del Enfoque de Género a la Iglesia Cubana.


Lic. David González Daniel. Vice presidente ACBCOcc


Estamos viviendo tiempos peculiares. Las redes sociales están convulsas, sufrimos la pandemia del Covid19, enfrentamos una Tarea Ordenamiento que ha traído más incertidumbres que certezas y somos espectadores desde nuestro aislamiento de la “infodemia”, mientras esperamos por una vacuna que nos devuelva la tranquilidad.

Nunca imaginamos la imposibilidad de celebrar cultos, y a pesar de las soluciones creativas que tecnológicamente le hemos dado, añoramos que vuelvan los días en que podamos adorar como Dios manda: “juntos y en armonía”.

Como martillo que golpea un clavo llega la confección del nuevo Código de Familia. Mandato derivado de la nueva Constitución y que ocupará la atención del pueblo en todo su proceso legislativo de elaboración, consultas, referéndum, aprobación por la Asamblea Nacional, y final aprobación mediante voto.

¿Qué debemos hacer? ¿Cómo vamos a actuar? ¿Qué va a pasar?

Tengo el privilegio de ser amigo de muchos pastores, misioneros y laicos. Todos estamos preocupados, nos inquieta la avalancha de lo inevitable. Y no es que nos falte la fe, pero, siento que este fuego de prueba que nos ha sobrevenido, nos ha tomado por sorpresa.

Quiero compartirles mi experiencia y cuatro retos que creo presenta el Enfoque de Género a la Iglesia Cubana.

Mi paso por el primer ciclo de la enseñanza primaria fue placentero, más cuando llegué al segundo ciclo, en otra escuela, cuyo nombre era Vladímir Ilich Lenin, comencé a escuchar frases en las que me decían que Dios no existía, que con el estudio de la ciencia, cuando alcanzara mayor conocimiento y autonomía en la vida, dejaría de creer en lo que mis padres me decían, abandonaría la Iglesia y a Dios, y cambiaría de parecer, porque el desarrollo científico-técnico resolvería las necesidades más agudas del hombre.

Experimenté la amarga sensación de oír a otros expresándose despectivamente de mí como el “hijo del cura”, demostrando con ello su total ignorancia del tema. Viviendo en la casa pastoral adjunta al templo, en el centro de la ciudad, constaté con asombro que algunas maestras ignoraban la iglesia, aunque pasaban frente a ella todos los días camino a la escuela.

La secundaria la cursé becado en la Escuela de Arte en Pinar del Río. Una vez más, aunque con menor intensidad, escuché el mismo discurso sobre Dios, la ciencia, la técnica y el desarrollo del conocimiento. Tuve que ocuparme de explicar a mis compañeros la diferencia entre un pastor bautista y un cura católico, exponer la inexistencia del listado de cosas que la iglesia prohibía hacer y la “verdadera voluntariedad” a la que no me obligaban.

Vino entonces el preuniversitario y a estas alturas, ya ustedes saben…los mismos argumentos se repitieron. Posteriormente elegí como estudios universitarios la Licenciatura en Educación Musical, que era una especialidad nueva en la segunda mitad de la década del ochenta, y se impartía en el Instituto Pedagógico E. J.Varona, en La Habana. Allí recibí la Filosofía Marxista con su respectivo Materialismo Dialéctico y escuché repetidas veces que “la religión es el opio de los pueblos”. Hasta que el 9 de noviembre del 1989 cayó el Muro de Berlín. Entonces la historia fue diferente.

Y entramos de lleno en la Postmodernidad.

La Reforma Constitucional llevada a cabo en 1992 declaró el carácter laico del Estado Cubano.

Muchos de los cristianos que están hoy en las iglesias cubanas, nacieron en este punto de la historia, y desconocen esa etapa sumamente dura, donde los hijos fueron adoctrinados y enseñados en conceptos contrarios a la fe y a la creencia que ellos practicaban.

Mis padres no tuvieron otra opción de escuela para mí, no pudieron expresar su opinión por las redes sociales en contra del ateísmo, no pudieron evitar que cada 25 diciembre tuviera que asistir a clases, porque en aquel entonces no era feriado. No pudieron evitar mi ausencia a los cultos del domingo en la noche, porque debía tomar a las 6 ó 7 de la noche el transporte hacia la beca. No pudieron impedir que un adolescente fuera sacado de su núcleo familiar por tres años y separado de la familia durante cinco o seis días de la semana, siendo bombardeado por enseñanzas contrarias al cristianismo y expuesto a toda tentación del maligno.

No obstante, no cambié mis creencias, a pesar del bochorno público que en algún que otro momento me infligieron las personas por mi condición de cristiano.

Para ser fiel a la verdad, debo decir que también tuve compañeros y profesores con los que desarrollé fructíferas relaciones de amistad, sin el menor atisbo de discriminación por mis creencias; relaciones que en muchos casos aún conservo, e incluso, hoy en día, compartimos la misma fe. Los lazos de amistad verdadera que surgen de las vivencias van más allá de las ideologías, y esto permitió que el tiempo que pasaba lejos de mi hogar fuera más llevadero.

Y no me mal interpreten, no me sentí discriminado, más bien me sentí incomprendido, porque en el fondo yo tuve una infancia feliz. Esperaba con ansias el timbre de las doce o las 5 para regresar a mi casa. Anhelaba que llegara el viernes o el sábado para ir de pase a mi hogar. Quería volver a encontrarme en la iglesia con mi grupo de amigos, de niños o de jóvenes, con los cuales me identificaba plenamente y compartía con transparencia, sin dobleces, competencias, falsedades, envidias o trampas.

Estando becado contaba los días de la semana para regresar a casa, dormir en mi cama, bañarme en mi baño, disfrutar el sazón de mi madre, jugar con mis hermanas, montar bicicleta con mis amigos de la iglesia, salir, compartir, ir a actividades en otras iglesias, retiros, programas, intercambios, juegos, coros, obras de teatro y de navidad.

Siendo universitario no dejé de regresar cada fin de semana, muy pocos que me quedé en la Habana. Siempre quise volver a mi gente, a mi iglesia, a mi novia, quién ha sido mi esposa durante 29 años y con quien tengo tres hijos. Pasé incontables trabajos en esos viajes semanales, monté de todo: tren, guagua, camiones, autos, tractores, carros de caballos, pasé hambre, insolación, frío, lluvia, viajé tarde en la noche y temprano de madrugada, algunos viajes más largos, otros más cortos. Pero siempre había una fuerza que me empujaba a volver.

Y en ese entonces, no teníamos, ni celulares, ni Facebook, ni WhatsApp, el internet era desconocido, los viajes al extranjero eran impensables y la aspiración de todos era estudiar una carrera para tener un futuro mejor. ¡Qué ingenuos éramos entonces!

Cuándo pienso en todo eso me pregunto: ¿Por qué a pesar de tantas oportunidades que tuve, nunca abandoné la fe? Creo que la respuesta es esta: ¡Dios me satisfacía, mi hogar y mi Iglesia me hacían feliz!

La fe de mis padres produjo un ambiente hogareño de estabilidad y seguridad en el cual estaba a gusto. No había otra cosa que me llamara la atención.

En la iglesia pude crecer al amparo de la enseñanza de magníficos maestros, personas sinceras, con cariño, amor, que corrigieron mis defectos, estimularon en mí buenas actitudes, formaron valores cristianos y pusieron la semilla del Evangelio en mi corazón. Allí pude escuchar sermones que me impactaron, y constatar cómo se añadían personas transformadas por el Evangelio, a pesar de lo que el mundo les enseñaba. En ella ejercí los dones que Dios me dio a medida que crecía, con la ayuda y tutoría de otros hermanos adultos que nos acompañaban, sin que nos sintiésemos vigilados o perseguidos, era una relación sana y natural.

En ese entorno, conocí a mi esposa, en la convivencia del grupo de jóvenes, nos casamos y compartimos con otras parejas, con las que aún hoy, después de tanto tiempo y de tomar caminos diferentes en la vida, conservamos una relación estrecha y de familiaridad.

Tengo 50 años, y doy gracias a Dios por lo que me ha dado y por lo que me ha permitido hacer hasta ahora. Aunque el desarrollo científico-técnico avanza a pasos agigantados, y nos ofrece múltiples ventajas, todavía no ha logrado convencerme de que abandone mi fe. No es la ciencia ni la tecnología lo que hace al hombre feliz. Eso solo lo puede hacer Dios.

Y es aquí donde quiero hablar de los retos que tiene la Iglesia en nuestra nación.

1- Tiene el reto de vivir vidas cristianas genuinas

Pensando en mi infancia, adolescencia y juventud me doy cuenta que fui protegido con un manto de amor y de estabilidad familiar en el cual pude crecer. Ignoro cuántos problemas matrimoniales pudieron tener mis padres, como toda pareja, pero yo nunca me di cuenta. Ignoro cuántas penurias económicas pasamos, se las arreglaron para que no supiéramos. También los vi trabajar para ganar más sustento y aprendí el valor del esfuerzo constante.

Sí hubo algo que nunca vi: falsedad ni doblez. Mis padres eran cristianos en la casa, en la Iglesia, en la calle, cuando iban a la bodega, cuando iban a la escuela o cuando visitaban hermanos haciendo labor pastoral. El padre que hablaba verdades cristianas en la casa, era el mismo pastor que predicaba desde el púlpito. Era la misma persona, y yo lo sabía. Recuerdo conversaciones con mi madre, significativas y trascendentales, sobre todo en mi adolescencia. Los consejos que me dio no me han defraudado. La mujer que era la esposa del pastor en la iglesia, era la misma que en casa era mi madre. Y yo lo sabía.

Si hoy te preocupa el bombardeo del enfoque de género en la escuela a tu hijo, procura que él sepa bien que clase de cristiano tú eres. Si hay alguien que te conoce bien, es tu hijo, es tu familia.

Nada le hace competencia al testimonio de una vida auténtica, santa, entregada a Dios. Y si los cristianos cubanos, somos genuinos en nuestra relación con Dios, obedientes a su Palabra, a quien primero vamos a ganar será a nuestro hijo y ese testimonio va a blindar sus oídos y sus ojos al mensaje de otras formas de pensar que no ofrecen al corazón lo que solo Dios puede dar.

2- Tiene el reto de establecer familias cristianas.

Causa estupor cuando vemos que el concepto de matrimonio tradicional se quiere echar abajo. Lo que creemos que es consecuencia del pecado y de vivir a espaldas de la voluntad divina ahora se quiere instituir como el principio de normatividad.

Se habla de diferentes tipos de familias, y lamentablemente es cierto, las personas que llegan al Evangelio hoy  vienen ya con el orden natural de sus familias destruido.

En nuestra sociedad no hay un tipo de familia homogéneo. Seamos sinceros, incluso dentro de nuestras iglesias tenemos familias monoparentales, hijos abandonados y otros dejados al cuidado de sus abuelos, jóvenes que han sido cuidados y educados por personas que no tienen ningún vínculo sanguíneo con ellos, madres solteras batallando en soledad con el cuidado de sus hijos, ancianos y jóvenes solos, niños desatendidos y físicamente abusados, toda una gama diversa. Pero eso no es lo que deseamos, sino la consecuencia de una manera de pensar que solo genera destrucción.

Este reto toca de cerca a los jóvenes. Hagan que su proyecto de vida requiera una pareja cristiana, devota al Señor y fiel a los principios bíblicos. Comprométanse a edificar una familia cristiana efectiva y disfruten el camino juntos, complementándose el uno al otro. No en competencia sino en sumisión mutua al Señor. Construyan un hogar para sus hijos, donde puedan sentirse seguros y felices disfrutando el amor y cuidado de sus padres y practiquen la enseñanza de las verdades de la Palabra como algo natural, fluido y no forzado, sino que sea la esencia del hogar y el aire que se respira.

La Iglesia tiene las herramientas necesarias para edificar familias basadas en el orden natural y divino, estables, saludables y prolíficas, sí, de bastantes hijos. Tal parece que la adopción será una posibilidad más cercana bajo el nuevo código. ¿Qué tal si vamos pensando en la posibilidad de que matrimonios cristianos, económicamente estables, puedan adoptar una criatura que ha venido al mundo en una situación de desamparo y abandono, y darle una vida diferente?

Debemos enseñar los principios cristianos del matrimonio, las verdades de la Palabra de Dios acerca de la relación sexual entre un hombre y una mujer, y vivirlas de modo que nuestras vidas sean el testimonio irrebatible de la transformación que solo Dios puede obrar en el corazón del ser humano.

3- Tiene el reto de defender la fe en un contexto social cambiante.

Tuve la bendición de escuchar al Evangelista Luis Manuel González Peña. Recuerdo un sermón evangelístico que predicó con una temática apologética, sobre el cuerpo humano, su composición, funcionamiento, sistemas, órganos, y cómo todo ello era posible no por obra de la evolución sino por la acción de un ser superior creador, Dios. Gonzalez Peña llegó incluso a escribir un libro titulado: “Preguntas a la Evolución”.

Recientemente un pastor amigo mío me hizo una pregunta interesante: ¿Existe alguna barrera ideológica dentro de la Iglesia Cubana, que limite el desarrollo de una apologética encausada más allá de la teología? Les confieso que mi primera respuesta fue: ¡Español por favor!

Mi amigo se explicó mejor; en su opinión nuestra apologética solo ha estado enfocada en el campo teológico, haciendo defensa de nuestra fe. Su pregunta me hizo reflexionar y dar cuenta de que la generación de cristianos que tenemos en nuestras iglesias llegó al Evangelio después de los años 90, cuando en Cuba se destapó la espiritualidad y ésta ya no era un problema. Nos hemos dedicado a la defensa de la sana doctrina en contraposición a sectas y falsas enseñanzas de otras religiones.

Las actuales circunstancias implican un reto a la capacidad intelectual de la Iglesia y tendremos que volver al campo del debate científico y académico, combatiendo la pseudociencia con la verdadera ciencia y eso implica un esfuerzo intelectual superior.

Necesitamos producir literatura apologética contextualizada. Trazar estrategias educativas en nuestras iglesias que nos permitan “deconstruir”, por usar el mismo término que el enfoque de género, la falacia que enseñan, para construir sobre la roca de las verdades bíblicas trascendentales.

Décadas atrás lo que se enseñaba en nuestras iglesias perseguía demostrar la existencia de Dios, porque era la necesidad del momento.

¡Tenemos que hacer los ajustes necesarios! Porque las personas que llegarán a nuestras congregaciones de ahora en adelante traerán concepciones sobre la sexualidad muy diferentes. Pero ojo, ellos tienen derecho al Evangelio. ¡Y nosotros creemos en el poder transformador del Evangelio de Jesucristo!

Y por último.

4- Tiene el reto de hablar la verdad en mansedumbre.

¡Los cubanos! ¡Ay los cubanos!

¿Cuándo aprenderemos a hablar con argumentos y no con consignas? ¿Cuándo ganaremos el extraño don del equilibrio en lo que decimos?

Las redes sociales son fantásticas. Podemos reencontrarnos con amigos de la juventud que están lejos. Podemos hacer video llamadas a seres queridos. Ser espectadores de eventos que ocurren a miles de kilómetros. Contemplé con asombro el acople de la nave espacial Crew Dragon de Elon Musk con la Estación Espacial Internacional en la pantalla de mi computadora en HD gracias a la trasmisión en vivo de la NASA.

Pero ese desarrollo tecnológico no ha traído más sensatez al hombre sino todo lo contrario. Ahora todos somos periodistas, reporteros, y nos arrogamos el derecho a violar la privacidad de otra persona con una instantánea o video que podemos tomar desde la seguridad del zoom de nuestros teléfonos. Lo peor de todo es la degeneración del trato humano, la manera en que unos y otros se atacan, se espetan improperios y ofensas en sus publicaciones. La proliferación de la palabra soez, la ofensa al que piensa diferente o defiende una opinión política es el plato habitual en las Redes Sociales. Hasta el lenguaje se ha modificado tanto que tenemos que esforzarnos por entender el español que algunos individuos escriben.

La Palabra de Dios nos reclama en este sentido:

 “sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.”

1Pedro 3:15

Mansedumbre: (1) Calidad de manso, (2) Docilidad y suavidad que se muestra en el carácter o se manifiesta en el trato. (Oxford Languages)

Reverencia: Respeto o admiración que siente una persona hacia alguien o algo. Similar: respeto, veneración, acatamiento, culto. (Oxford Languages)

El Apóstol Pedro interesantemente usa esta palabra cuando habla de defender la fe, dice que hagamos la defensa con mansedumbre, porque para un cubano defender algo significa gritar y manotear, proferir improperios, ofender al contrario, no es así en todos los casos, pero el mal está bien extendido. Constatemos en cuántos pasajes aparece esta palabra en nuestras Biblias y la veremos siempre relacionada a la conducta del creyente.

Se nos indica que debemos vivir preparados para defender nuestra fe, pero la manera de relacionarnos con el que la ataca no es con violencia sino con docilidad, suavidad, respeto, admiración. El significado del adjetivo manso es: (1) Animal que no ataca ni actúa con agresividad, sino que se muestra dócil en compañía de las personas y se deja tomar o acariciar. (2) Que es sosegado, tranquilo y apacible. (Oxford Languages)

Si algo debemos aprender es a hacer defensa de la fe que tenemos con firmeza, pero con docilidad, suavidad, mostrando un carácter sosegado, tranquilo y apacible.

En conversación con un Pastor planteé: “Si damos por cierto lo que la Palabra dice, sabemos entonces que hay cosas que van a pasar y serán inevitables, entonces no se trata de ganar una discusión con argumentos, se trata de ganar almas con un mensaje que tiene la capacidad de transformar vidas. Pero si el mensajero es contestón, impertinente, indisciplinado, contencioso, falto de respeto, ¿Qué va a pasar? Si damos un portazo al diálogo, los que nos quedamos encerrados en la habitación somos nosotros y dejamos fuera a los que debemos alcanzar con el mensaje.”

Paradójicamente eso es lo que le ha pasado a muchos de los que queremos alcanzar, les han cerrado muchas puertas en su propia cara con ataques, burlas, acusaciones y discriminación.

“La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor”.

Proverbios 15:1

 “Con larga paciencia se aplaca el príncipe, Y la lengua blanda quebranta los huesos.”

Proverbios 25:15

La Iglesia no discrimina, eso lo sabemos bien. El asunto está en que nos crean.

Muchas veces hemos sufrido discriminación, pero eso no nos da razón para actuar con aspereza. La verdad debe ser dicha con mansedumbre y debe ser probada en el trato.

Conclusión.

¡Qué tiempos nos ha tocado vivir!

Enfrentamos una época de crisis existencial. Y es necesario velar para que la diversidad de opiniones no llegue a provocar divisiones internas, ni nos desenfoquen de la misión a la cual nuestro Señor Jesucristo nos ha llamado. Creo que toda crisis es una oportunidad, y ésta es muy pertinente para el ministerio del cristiano y de la Iglesia.

Creemos firmemente que el resultado de políticas permeadas de enfoque de género traerá más problemas a nuestra sociedad.

No van a resolver el problema del envejecimiento poblacional, ni disminuirán la violencia contra la mujer o contra el hombre, no cuidarán de ancianos abandonados, desconectados de un marco familiar. No incrementarán el índice de natalidad de nuestra nación. No impedirán el abuso del aborto como método anticonceptivo, no llenarán el vacío existencial ni quitarán la infelicidad en el ser humano. Porque el cambio del género biológico por un género auto percibido no produce verdadera felicidad. La capacidad de generar felicidad en el corazón humano solo la tiene Dios.

¿Qué actitud va a tomar la Iglesia frente a esa realidad?

Quiero terminar recordando el momento del encuentro de Pedro y Jesucristo, después de la resurrección. Avergonzado éste por haber negado a su Señor, tres veces es cuestionado: ¿Me amas? ¿Me amas? ¿Me amas?

La Biblia nos dice que Pedro se entristeció. ¿Por qué? Tres veces había asegurado que no abandonaría a su Maestro y le falló. La respuesta final de Jesucristo resuena desde entonces: ¡Pastorea mis ovejas!

¡Más que promesas generadas por pura emoción, la expectativa de nuestro Maestro y Señor, es que hagamos el ministerio!

Retos de la Covid 19: ejercicio de paciencia


Autor: Pbro. Alberto I. González Muñoz. Publicado en su Blog: www.mensajesdefeyesperanza.org


“Por lo tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús el autor y consumador de la fe, el cual, por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar (Hebreos 12:1-2)”.

Cuando en marzo del 2020 tuvimos los primeros casos de Covid-19 en Cuba, nadie pensó que en junio del 2021 estaríamos todavía afectados por la pandemia porque Dios contestaría nuestras oraciones y todo terminaría rápido. Era lógico, sensato y cristiano pensar así. Los cubanos tampoco imaginamos que el tan anunciado como retardado reordenamiento económico, ocurriría en el momento más crítico. Cuando se anunció casi a las puertas de un nuevo año, supimos que sería traumático pero inevitable. Así entramos al 2021 con la esperanza ─¿acaso no es lo último que se pierde?─, de que el nuevo año viniera con mejores aires. Lo que llegó fue el recrudecimiento de la pandemia con números de enfermos y fallecidos nunca antes vistos, incremento de los precios, una carencia de medicamentos que aterra y una inseguridad económica muy preocupante. Como que el 2020 no fue tan malo, ¿no crees? Hasta el día de hoy, a pesar de las buenas noticias de las vacunas y el enorme esfuerzo desplegado para ello, así en la atención a los enfermos, seguimos sufriendo un alto nivel de contagios. Ahora recuerdo el chiste que alguien publicó en Facebook a finales de diciembre:  

─Si alguien llora el día 31 porque se va el 2020, ¡lo mato!

¿Creíamos que el virus macabro desaparecería milagrosamente al terminar el año? Aunque ser positivos, esperar lo mejor y levantar plegarias fervorosas confiando en el poder y el amor de Dios era lo mejor que podíamos hacer, ¡qué ilusos fuimos! Otro chiste ingenioso fue el del gato que mirando para el exterior de la casa, decía:

─Este 2020 no lo tomaré en cuenta porque no he podido vivirlo.

Así llegó el esperanzador nuevo año y pareciera que se abrió la caja de Pandora. Números crecientes de enfermos y muertos cada día y aunque guerra avisada no mata soldados ─sabíamos que venía llegando porque al igual que la pandemia sucede igual en muchos países─; ahora resulta que los cristianos somos los culpables y los promotores del odio, la violencia de género y la mentalidad extremista, discriminatoria y opresiva. ¡Vivir para ver! Cuando en noviembre de 1965 me vi cómo sardina en lata sobre un camión cargado de homosexuales, cristianos, testigos de Jehová, otros religiosos y personas de disímiles maneras de pensar y actuar ─clasificados todos lacra social─, ¿cómo imaginar esto que viviríamos seis décadas después?

Al llegar al campamento UMAP, fuimos amenazados que no saldríamos de allí a menos de que abandonáramos nuestra conducta errada. ¡Cuánto me agradaría que los homosexuales con quienes compartimos aquella experiencia, pudieran contar cuán buena amistad hicimos! Cuando después de tres meses se nos permitió recibir visitas, sin ningún reparo invitábamos a nuestros amigos a compartir con nuestros familiares sin la menor sombra de desprecio o discriminación. Trabajamos juntos codo a codo hasta que ellos fueron internados aparte en campamentos exclusivos para ellos; y no fuimos los cristianos quienes les apartamos así. De verdad, ¿ahora queremos garantizar todos los derechos para todas las personas? Cierto es que no hay derecho para discriminar, maltratar o agraviar a alguien aunque no compartamos la ideología en la que fundamenta su conducta. Pero ¿cuál es el derecho de acusar públicamente a algunos cristianos de extremistas y fundamentalistas sin permitirles siquiera explicar, también públicamente, lo que en realidad creen?

Nadie piense que me he desviado del tema de la paciencia en tiempos de pandemia pues todo forma parte del mismo escenario. De modo que la palabra paciencia en el pasaje de Hebreos 12:1-2 citado al principio de esta reflexión, es traducción de una palabra griega que anima a permanecer de modo invariable ante las pruebas, las aflicciones, las persecuciones o incluso bajo la disciplina de Dios por causa de nuestros errores y pecados. Por lo cual se puede traducir también como perseverancia. En este pasaje la palabra paciencia no se refiere a aceptar y sufrir las circunstancias tal como son sino a dominarlas. Ser paciente no es paralizarse ante los obstáculos sino enfrentarlos con esperanza y fe, incluso en los peores momentos. Es la constancia inalterable ─perseverancia─, que se mantiene hasta alcanzar la meta.

Todos hemos sufrido enfrentando tanta enfermedad, riesgos, aislamientos y carencias múltiples; no solo de alimentos y medicamentos necesarios sino de facilidades que nos permitan una mejor vida. Por demás, la permanencia de la pandemia junto a otras condiciones que enfrentamos desde hace tiempo lo vuelve todo más agobiante. Es por eso que nos preocupa muchísimo escuchar desde los medios masivos reiteradas acusaciones por nuestra posición ante el enfoque de género, sin que podamos explicar en las mismas plataformas cuál es en realidad nuestra opinión al respecto. Una verdadera cultura de diálogo es una asignatura todavía pendiente, incluso dentro de los mismos cristianos, ya que a veces lo que exigimos de otros no estamos dispuestos a hacerlo nosotros mismos. Necesitamos aprender a presentar nuestros criterios y escuchar qué piensan y opinan los demás en un ambiente libre de acusaciones y faltas de respeto.     

El texto bíblico citado presenta a los creyentes actuales batallando por la fe mientras desde las gradas de la historia nos observan los héroes bíblicos de antaño. ¿Qué querrá decir despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia (12:1)? En tiempos como estos, solo viviendo en santidad y total dependencia de Dios es posible llegar a la meta victoriosos, conscientes de lo que Jesús hizo por nosotros. Encuentro fabulosa la frase contradicción de pecadores contra sí mismo refiriéndose a Cristo. Otras traducciones dicen: quien soportó una oposición tan fuerte de parte de los pecadores. Ignoro por qué nos extrañamos y ofendemos cuando enfrentamos oposición por nuestra fe. ¿Acaso no dijo el Señor si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán (Juan 15:20)? ¿Queremos el aplauso del mundo? Si ese es nuestro interés, estamos en el bando equivocado.

Tampoco podemos olvidar que la paciencia, junto al amor, gozo, paz, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, constituye lo que la Biblia llama fruto del espíritu (Gálatas 5:22), En este caso, el significado de paciencia es longanimidad, y se refiere a nuestra actitud para sobrellevar, valorar, tolerar y relacionarnos con los demás. Aunque seamos maltratados, criticados, odiados o perseguidos, el Señor Jesús dejó bien claro lo que sus seguidores deben hacer: Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir el sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos (Mateo 5:44-45). ¿No te gusta este versículo bíblico? Te entiendo perfectamente porque a mí tampoco. No obstante, pienso que no puedo agarrar de la Biblia lo que me conviene y echar a un lado lo que no. ¿Sabes qué creo? Con frecuencia proclamamos ser seguidores absolutos de Cristo… cuando solo somos caricaturas. Nos falta mucho todavía. Por lo tanto, debiéramos ser más generosos con quienes nos critican.  

Puedo confesar que al menos, lucho por aprender a orar sincera y amorosamente por quienes me ultrajan y persiguen antes del día en que Dios me llame a su presencia. Si en verdad lográsemos orar así, tanto por nuestros acusadores como por las situaciones que nos atormenten y agoten nuestra paciencia ─como esta pandemia y sus consecuencias─, sentiremos que poco a poco iremos creciendo en gracia e imitando a aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas (Hebreos 6:12b).

Los cristianos tenemos grandes pretensiones, pero nos miramos muy poco en el espejo de Cristo.